ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DEL EX ASISTENTE DE BERNI, MARCOS VICTORIA

Pero como menciona a Carlitos Alonso cuento algo sobre Alonso y el genocida Massera. Es conocido la desaparición de su hija Paloma, a quien conocí. Se sabía que era la marina quien la había chupado. Poco tiempo después de la desaparición Alonso hizo una muestra, creo que en la galería Imagen. De pronto, sin aviso alguno, aparece en la vernissage Massera! Así actuaba este sujeto.

Es el caso de la foto que aparece en el artículo de La Nación (que ya sabemos para qué lado jugaba todas sus fichas). Antonio Berni estaba haciendo la restauración de su obra y la de Spilimbergo en las Galerías Pacífico. Y de pronto, sin aviso previo, aparece el genocida y “por casualidad” estaba un fotógrafo de La Nación que registró la escena. Ese día había ido ese día a las Galerías y vi la escena. Ante la presencia de Massera sentí lo mismo que cuando escuché por primera vez el sonido de una cascabel, un alerta que venía del cerebro primitivo. Se lo comenté a Berni y me dijo que él sentía algo parecido.

Antonio Berni empezó a ser reconocido en el último gobierno de Perón. Aunque había ganado la bienal de Venecia mucho antes. La fama, el reconocimiento, argentina fue por esa época. Pasaba largas temporadas en su atelier de Paris. Era imposible hablar de arte argentino sin nombrarlo a él. Sus méritos y prestigio internacional, era algo que superaba a la Junta.

En 1977 le hice una entrevista en el numero 2 de la Revista Pájaro de Fuego, que la manejaba la aeronáutica creo, (todos los medios de ésa época tanto gráficos como audiovisual estaban manejados por los militares, salvo honrosas excepciones como es el caso del Expreso Imaginario). Integré los pocos números que trabajé para la revista el equipo de comentaristas de artes plásticas, junto al querido Raulito Santana

En realidad, Berni rara vez daba notas a periodistas argentinos. En la tapa aparecía una foto de Berni y en el número 1 había aparecido en tapa una foto de Victoria Ocampo y que la presentan como una de las pruebas del apoyo genocida. A la entrevista se la puede bajar de éste link: https://www.mediafire.com/file/l7lbelbs6cqnafa/Entrevista_a_Berni.pdf/file

Antonio Berni estaba escribiendo un libro, medio autobiográfico, que yo le corregía. Le pregunto en la entrevista sobre el libro (que debía de tener, la última vez que lo vi, unas 300 páginas mecanografiadas). En esas páginas figuraban desde Jacobo Fijman, cuando atacó al policía al grito de “El Cristo Rojo”; la vez que Oliverio Girondo sintiéndose súbitamente liberado en su viaje a Europa tiró su saco al océano pero con el pasaporte en uno de los bolsillos, la experiencia como fotógrafo junto a Rodolfo Puigros en los prostíbulos de Rosario (que luego darían nacimiento a su Ramona Montiel), e infinidad de anécdotas que pintaban su época y sus vivencias. Y no dudo que habría anotado sus experiencias en la dictadura militar. Ese libro lamentablemente se perdió.
Lamento que Antonio Berni haya fallecido antes del fin de la dictadura genocida sino podría haber dado su testimonio,

Por último, y como regalo a la tención a estas líneas, quiero transcribir una carta de Antonio que data, creo de 1974, con sus opiniones de esa época.
Carta de Antonio Berni

(*) Pagina 2 (falta la primera)

(…) Signo fatal que guía mi destino.

Hoy he recorrido el centro de Varsovia, la zona de los comercios, de los hoteles, de las grandes tiendas, las cafeterías, todo es distinto y a la vez lo mismo que en cualquier otra capital del mundo. Es distinto el espectáculo del hormigueo humano que desfila por las veredas, es distinta la disciplina automática del público que respeta las luces de los semáforos y hace mecánicamente las colas donde se encuentra. Aquí hacen cola para todo, uno no sabe si es porque hay muchos compradores, o faltan los artículos o no existen bastantes comercios, o no se abastece la demanda ¿Será que cada uno se apura para no verse privado de lo que necesita antes de que se agoten las existencias?

En un comercio pequeño he visto la cola para la leche, otra para manteca y una tercera para los quesos y de esta manera la gente hace la suya en cada sección de las grandes tiendas. Este fenómeno de las colas no es para mi lo más importante. Me interesa mucho más saber si los sentimientos de este pueblo, de estas disciplinadas hormigas, porque aquí se tiene la impresión de hormigueo humano como en ninguna otra parte, son distintos a los del consumidor de los países capitalistas. ¿No será este público tan alienado como el de la sociedad burguesa de consumo? ¿Qué diferencia filosófica y de pensamiento profundo puede haber entre esas mujeres que van a la Galería Lafayette en Paris y estas de las tiendas del estado de Varsovia?: A mí me parece que las relaciones entre las personas no han cambiado lo suficiente como para sentirse en una sociedad socialista. Yo no puedo juzgar el resultado de una revolución a partir de una sintética observación de dos días; solo puedo manifestar mi impresión personal con la autoridad que me da mi larga curiosidad sobre el tema.

Por ejemplo, los comercios no tienen la pulcritud y por momentos ese buen gusto propio de la iniciativa; en concurrencia con otros del mismo ramo. Aventajar en la presentación de los artículos, en la calidad, en el precio y en la propaganda es una exigencia en las leyes del juego mercantilista, cosa que aquí no cuenta ya que casi la totalidad de la economía es monopolio del estado, los precios (…)

(*) Falta carilla 3; página 4.

(…) será en el futuro (me refiero a lo masivo) la carga emocional y formal burguesa, el egoísmo milenario, la desconfianza del hombre hacia los otros hombres no se extirpará del alma colectiva ni en veinte ni en cincuenta años. La revolución cultural, la nueva cultura y el cambio de conciencia de los cuadros dirigentes serán decisivos en la transformación de fondo, de forma y de materia de la sociedad entera. Con viejas psicologías, con pasadas mentalidades se va construyendo este edificio social de estilo híbrido donde columnas de granito sostienen formas de material plástico o donde el aluminio mimetiza madera o a la inversa; solo cuando el cambio, la metamorfosis sea total, se dará el hombre socialista, sin remiendos, sin anacronismo ni contradicciones. Por ahora todo lejano, quizás una utopía de soñadores.

Paris 9 de Marzo.

He releído esta
Fui enseguida al correo y me entregaron tus cartas. Tus cartas que acabo de leer.

S. querida, me alivia mucho leerte, releerte, la distancia los acontecimientos nuestros, nos unen más que nunca, temía que todo lo que se interpone y nos separa, momentáneamente, podía alejarte, debilitar tus sentimientos hacia mi . Tu carta me reconforta, no dejo de ser carcomido por un temor metafísico de perderte por cualquier accidente o interferencia extraña. He venido volando, regresé antes de lo previsto ansioso por saber de ti por estar seguro de que S. seguía siendo mi S., esa S. total, sin erosión, brillante, decidida.

Yo me siento desganado, hecho pedazos, necesito juntarlos en ti, en tu forma,
meterlos en tu ánfora , pero pronto, sino ningún otro motivo podrá evitar que me siga despedazando, día a día, en la exterioridad de la vida .

He creído ser yo en la obra, en el trabajo, he sacrificado el amor, pensando que había que quitarle algo a lo uno para hacer mejor lo otro, creí haberme concentrado en lo más importante y ahora siento con fuerza avasalladora tu Amor, barriendo, volteando los muñecos construidos por la imaginación y por un sistema engañoso de valores.

(…*) Continúa un párrafo ilegible y después:

Ya no sé para qué ni para quien trabajo realmente. Cuadros para señores burgueses que lo colocan en su colección o lo compran solo para invertir dinero, cuadros para una sociedad consumista establecida por intereses tan alienados como la otra, por lo social, por la promoción, la propaganda y la publicidad, venga de donde venga.

Un Nixon recibido con todos los honores por un Mao en Pekín, etc. todo esto da la idea que uno es realmente “un idiota útil” según la jerga política de izquierda o de derecha.

Termino esta carta, escribo otra a un amigo (…) él estuvo aquí en París filmando mi exposición, si lo ves te contará todo.
Mi regreso lo tengo previsto para fin de mes, pensaba haber llegado a Gante pero no me ha sido posible, F. según me dijo regresa el 15 de Marzo a Buenos Aires.
Un beso, dos besos y mil besos de tu
Antonio

Nota: la carta data de 1974 (?).

Trascripción Marcos Victoria

EL 1 Y 2 DE DICIEMBRE VOY A BUENOS AIRES PARA DAR EL CURSO PRESENCIAL DE LA HISTORIA DEL ARTE Y LAS TEORÍAS DEL AMOR Y LA AMISTAD DE LA ANTIGUEDAD A NUESTROS DÍAS