Tras asistir a la gala del G20 en el Teatro Colón, la Reina de Holanda, Máxima Zorreguieta se fue a tomar una helado que ella misma se encargó de comprar y pagar en la caja de la heladería Freddo de Recoleta sobre la calle Junín frente al Cementerio de la Recoleta. La logística de ese helado es claramente calculada para que alguien la reconozca, saque la foto, la filtre en las redes sociales y medios como Infobae o La Nación hagan notas que, con suerte, llegaran a los medios holandeses. Tanto Maxima como Juliana Awada se han caracterizado por esta sobreactuacion de la ‘simpleza’. La primera usando varias veces sus vestidos en ocasiones pubilcas y la segunda usando el pelo sin peinar y atado con una gomita en la ya mencionada gala del Colón. En el caso de Awada, esta ‘simpleza como virtud’ es un rasgo de estilo en su rol de esposa ornamento o geisha que solo está en su lugar para apoyar y calmar a su esposo quien como hombre tiene le peso de sus responsabilidades con todo el stress que esto acarraea. El caso de Maxima es más ideológico si se tiene en cuenta que al aceptar un rol profesional en Naciones Unidas a los fines de reforzar esa imagen de mujer profesional’, acaba, paradojicamente, abandonando la necesaria neutralidad de su rol como monarca. No obstante esto, y a pesar de su postura de mujer moderna, Máxima accedió a todos y cada uno de sus beneficios por ser la esposa y parir los hijos de un hombre poderoso.

Personalmente, el modo en el que los medios argentinos argentinos, desde siempre, fascinados por su carisma y rango han reflejado el modo en el que la Reina de Holanda ha venido intervniendo politicamente en las cuestiones del país ameritan tomar cierta distancia para anaizar dichas intervenciones por lo que son. En su esquizofrenico rol de monarca, compatriota simple, amiga de la familia presidencial y enviada del secretario general de Naciones Unidas, Maxima pasa de paradojicamente cantar durante el sepelio tras el suicidio de su hermana a ir vestida de gala, un tanto impunemente, por las calles de Buenos Aires en busca de un helado. Para ser así de simple en el Buenos Aires de hoy se necesita una buena protección policial. Por esto, no queda claro si su presencia en la gala del Colón obedecía a su rol como monarca, lo que sería una alteración del protocolo ya que ese lugar estaba destinado para el Primer Ministro del país; a su rol como amiga ‘personal’ de la pareja presidencial argentina con quienes claramente comparte el mismo arribismo social y origen dudoso o como ‘defensora especial del secretario general de Naciones Unidas para el Financiamiento Inclusivo para el Desarrollo’, un cargo que obtuvo a traves de su marido para poder proyectar una imágen de mujer moderna, comprometida y trabajadora preocupada por los asuntos mundiales.

El problema con esto último es el lugar de vehedora internacional de la ‘modernidad’ de las politicas de globalizacion financiera del gobieno argentino en el que, desde los comienzos de la gestion de Macri, ella se colocó, en un clima de mayor proteccionismo internacional que transforman sus ideas en posiciones politicas e ideologicas especificas directamente incompatibles con su rol de ‘Reina’. Es por eso que cuando el diario La Nacion usa las valoraciones de alguien a quien se le paga para ser neutral como titular de sus crónicas del G20 como ‘Máxima de Holanda: Se están haciendo cambios regulatorios muy importantes en la Argentina’ y en una entrevista transmitida por CNN con Marcelo Longobardi da su visión del país, Maxima traspasa un umbral para hacer politica partidaria argentina. Su discurso siempre es autorreferencial y biografico colocandose como ejemplo de superacion y en eso recuerda los discursos de Michelle Obama. La diferencia es que Michelle Obama fue parte del top 1% de Harvard y Princeton saliendo de un hogar negro de clase baja de la zona sur de Chicago mientras que el Northlands de Maxima fue pagado con los sueldos del padre como funcionario de la dictadura que mató 30 mil argentinos. Al respecto y hablando de su vida, Máxima dice: ‘Desde que tuve 14 años quise ser economista para poder ayudar a a gente a desatarse de la economía que es muy importante. Despues terminé haciendolo devuelta, me casé con mi marido y me la paso viajando a todos lados del mundo con grandes resultados y estoy muy orgullosa de eso’. Pero… deberíamos estarlo tambien los argentinos? No es Máxima un caso exageradamente exitoso de turismo sexual mezclado con un Mata Harismo neoliberal?

Hay algo en sus marcas de estilo de ‘mujer simple’ de, por ejemplo, usar los diseños de Dries Van Noten no una sino varias veces, irse del Colón a la heladería más concurrida del barrio de Recoleta para que la vean mezclarse con los ‘comunes’ que recubre con una teatricalizada piel de cordero lo que por debajo parece ser el rol de un lobo, funcional a los intereses financieros tanto de su familia, su país de adopción y sus amigos en el gobierno argentino. Sería impensable que la Reina de Inglaterra opine sobre este tipo de temas sin provocar un escándalo en su país. Sin embargo, Maxima cada vez que viene a la Argentina nos pone una nota como si la opinion de esta Emperatriz Bizantina contara para algo.

Un dato importante es que la casa real holandesa a pesar de la sobreactuacion de andar en bicicleta, comer sushi con su ex compañeras del Northlands y hacer cola para tomarse un helado de dulce de leche es la familia real más cara de Europa. Según un estudio de Herman Matthijs, profesor de finanzas públicas de la Universidad de Ghent, la Casa de Oranje-Nassau cuesta a los contribuyentes holandeses 40 millones de dolares anuales sobre los 36 que cuesta la monarquía inglesa. Para darles una idea, esto es cuatro veces el costo de la monarquía española que, en comparación, es realmente frugal y eficiente. Esto en términos relativos a la población de cada país es aún más pronunciado si se tiene en cuenta que los Países Bajos tiene solo un tercio de la población de España y un cuarto de la Inglesa. Ademas, como es bien sabido, la familia real holandesa es muy rica. Según la revista Forbes la fortuna del Rey Willem-Alexander ronda los 300 millones de dolares y se sabe que perdieron 100 millones en el esquema Ponzi de Bernie Madoff.

Segun contaba The Guardian en el 2013, la familia real holandesa se caracteriza por casarse con ‘indeseables’ como cuando la Reina Beatrix en 1966 eligió a Klaus-Georg von Amsberg, un miembro de la nobleaza alemana y miembro de la juventud hitleriana y en el 2002, Willem Alexander se casó con Máxima, la hija de un secretario de Estado de Videla durante los peores años de la Junta. Si bien la popularidad tanto de Klaus-Georg y Máxima fue y es alta entre el público holandes, esto debe ser información a ser tenida en cuenta al momento de consagrar a esta mujer como una suerte de arbitro internacional de la buena performance de la política económica argentina.

Sin embargo, el perfil ‘simple’ de Máxima no es un razgo de su heterodoxia sino del modo con el que sigue al pie de la letra la tradición de la Casa de Orange. Sus hijos, desde siempre, van a colegios estatales y Máxima esta registrada allí como una de las madres cuya responsabilidad es inspeccionar si los niños (no sólos los suyos) tienen piojos. Los otros miembros de esa familia como fue el caso de Friso el hermano menor de Willem Alexander, antes de su accidente de ski que lo dejó en coma y quien había renunciado a su título para casarse con Mabel, una opción que el Parlamento no habria aprobado, trabajaba como banquero y era CFO de Urenco, una companía nuclear en la que la familia real tiene inversiones. El otro cuñado de Máxima, Constantijn, trabaja ni más ni menos que en la Rand Corporation, el legendario Think Tank Neo-liberal fundado por asesores de Ronald Reagan. Así cuando Maxima se sale del protocolo para actuar su ‘elegante simpleza’, está, en realidad, cumpliendo una función institucional e ideologicamente cargada de neoliberalismo como lo es el pretender que todos absolutamente todos en el mundo sean bancarizados para poder recibir créditos, sin importar lo pobres que sean. Agregar el Veraz como preocupación de familias absolutamente empobrecidas en un contexto de retirada del Estado de Bienestar seria una bomba de tiempo social que, desde una postura neoliberal, universalizaria los mecanismos de control biopoliticos. Por esto cuando Maxima viola la legal neutralidad de su rol como monarca y se toma el atrevimiento, entre abrazos y sonrisas con la pareja presidencial argentina, de elogiar, en un contexto de hiperendeudamiento, al gobierno argentino por ‘estar haciendo cambios regulatorios muy importantes’ y agrega: ‘Espero que la situación financiera sea mas favorable, que podamos realmente aumentar la inclusion financiera en los proximos tres años, creo que hay mucho potencial’, uno debe preguntarse, potencial para qué? Cuánto dinero holandes ella trajo a la argentina para asistencia directa de esos pobres a quienes quiere bancarizar? Cuantas inversiones holandesas vinieron de su mano y crearon trabajo? Antes de apresurarnos a adorar actos de cipayismo literal deberíamos evaluar los costos y los beneficios de la parcialidad esponsoreada de Maxima Zorreguieta. Es por esto que cuando, creativamente y en un juego de palabras, dice que ‘La pobreza es muy cara’, la monarca adopta una postura ideológica que esconde mucho mas de lo que revela. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA CÓMO SER UN BUEN AMIGO

MI RESEÑA DEL ROL DE JULIANA AWADA Y EL ARTE EN EL G20

 

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