FUENTE: FILO.NEWS

Natacha Jaitt fue lo más buscado en páginas porno después de su muerte. Este dato escalofriante generó ira y repudio en las redes. ¿Qué pasa con el consumo de un cadáver sexualizado?

La foto del cuerpo desnudo de Natacha Jaitt la filtró el periodista Luis Ventura (nunca olvidar), y se la pasaron muchas personas por grupos de guasap pero, además, la foto fue lo más buscado en páginas porno, lo cual significa que hay muchos varones que miraron esa imagen para calentarse.

 

 

El dato es siniestro pero en un país en donde muere una mujer cada 31 horas en manos de un varón machista, no sorprende tanto. La cosificación y el morbo en su máxima expresión indican que a todo el movimiento feminista aún le falta mucho camino difícil y pantanoso que recorrer y que millones de varones aún no se enteraron de que las mujeres son personas.

El acto de buscar o pedir la foto de Natacha despierta una alarma peligrosa dentro de nuestra sociedad y habla de los nulos límites que, tal vez, el anonimato de la web, permite. Y escribo tal vez porque no es sólo el anonimato, tus amigos o amigas que pasaron la foto por guasap tienen nombre y apellido.

Cuando supe que esta foto, además de existir, estaba ya en páginas porno me indigné y tuiteé muy enojada al respecto.

El tuit escaló y cuando eso sucede, a las horas de tirarlo a la web, empiezan a llegar comentarios violentos de gente que no está de acuerdo. Pero a este tuit no llegaron solo insultos sino bastantes, o al menos los suficientes, hombres aclarando que no “todos los hombres” miran fotos de mujeres desnudas y se pajean.

 

 

En ese momento me di cuenta de que menos mal que estos chicos me avisaron que no todos los varones son así porque al vivir en un mundo lleno de ellos, trabajar en un mundo lleno de ellos, tener amigos y familiares varones, ya me estaba preocupando. Por favor lean este parrafito con ironía.

Cuando redacté el tuit lo pensé, no crean que no. Pensé que poner “eso son” haría que muchos no quieran ser parte de esa afirmación. De hecho, pensé en agregar un “también” al final y así ahorrarme la catarata de tuits diciéndome fascista. Pero decidí que no, porque a veces es necesario incomodar y hacer más ruido que de costumbre. No es una gilada lo que pasó, ni muertas nos dejan en paz.

¿Pero por qué calienta eso? ¿Qué morbo motoriza un acto así de oscuro? En nuestro país mueren mujeres todos los días en manos de varones, la mayoría de los femicidas son pareja o ex pareja de las víctimas (el año pasado de 259 femicidios, 51% habían tenido o tenían un vínculo amoroso con las víctimas) y nos demuestran así que continuamos siendo, para ellos, de su propiedad.

En este mundo el cuerpo de la mujer está total y absolutamente sexualizado y eso es claro. Desde nenas de 13 años que son tapa y los diarios titulan cuán sexys se ven hasta el cadáver de Natacha. Pero este cadáver, no es cualquier cadáver. Es el cuerpo de una mina que tenía sexo por plata. Qué mejor morbo que consumirla gratis y ya muerta.

Natacha era prostituta y nunca lo ocultó. Lo dijo en la mesa de lo de Mirtha Legrand, en Instrusos y en todos los programas de chimentos de la televisión. Se lo dijo a las señoras que miraban la tele mientras cortaban zanahorias y también a los hombres que juzgan la sexualidad de todas las femeneidades pero que a la noche se van de putas y pagan más para coger con menores de edad y sin preservativo.

Natacha incomodaba porque su moral no iba con lo que esperan , pero sí consumen, de una mujer. Pero además, la cobertura de los medios y los comentarios en la web, argumentan que, socialmente, merecía ese tipo de muerte.

Si alguien pudo leer los testimonios de las personas que estuvieron la noche en la que Natacha murió, tal vez tenga náuseas igual que yo. “Cuando subí ella estaba desnuda tirada en mi cama y haciendo movimientos ondulantes boca abajo como frotándose los genitales de una forma claramente sexual. Yo me acerqué a ella, me acosté a su lado y, sin mediar palabra, le toqué un poco la vagina, le pedí si me la chupaba un ratito, pero ella no me contestó, se quedó quieta, con la boca abajo con la cara hacia un costado, así que pensé que se había dormido, por lo que me retiré despacito”.

A Natacha le pidieron que la chupe “un ratito” cuando ya estaba muerta. Ni los presentes, ni la Policía que llegó después y que filtró la foto, ni Ventura, ni tus amigos, ni tu vecino y, tal vez, ni vos respetaste a Natacha. Y ojo que cuando hablamos de ella, no hablamos sólo de ella, hablamos de todas.

Si te calentaste con una foto de su cadáver y leíste esta nota, si te mandaron la foto, la abriste, la miraste y la compartiste, si conocés a alguien que lo hizo repensá, cuestioná y frená estas actitudes. Restablezcamos los límites.

 

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!