ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ‘MORRISSEY’:

Coincido con la postura pasiva que le criticas en el video pero creo que tiene que ver directamente desde el lugar de pasividad desde donde lo hace, no solo como empleado de Dreamworks sino tambien desde el hombre moderno que ve la realidad a traves de un celular y no en la calle real y ese es su problema. Cae en lugares comunes como de critica a la alienacion japonesa, de los que cualquiera ya sabe chequeando el celular, no hay necesidad de empaparse de esa realidad y con Trump lo mismo, ser antisistema laburando en Dreamworks te va a dar ese resultado pero tambien creo que recurre a ese formato de filmacion amateur para con esa falsa estetica de pobreza visual pero con un tema de “compromiso” critico ganar concursos de cine. Formula que es infalible, mas si tenes algun tipo de renombre acompanando o laburas en un lugar asi.

Su obra visual igual me parece plana y pasiva. No me gusta para nada. Y aca creo que se ve directamente la influencia de vivir tanto tiempo en americalandia, no hace falta mas que mirar la arquitectura de las casas, todas iguales, al principio es algo que te maravilla pero al poco tiempo te agarra una sensacion de asfixia que te queres matar.
Coincido con lo que dice de la religion, me paso lo mismo, impresionante ver el peso religioso en las personas, mas aun si venis de cuna atea y tan descreido de tu lugar de nacimiento.

En fin, a salir a la calle y empaparse de realidad Grane, si eso es lo que realmente te interesa, sino segui evolucionando en lo que respecta a la animacion metamente pura y listo.

LUIS GRANÉ LE RESPONDE:

Respondo a este comentario sin intención de debatir.

Me motiva el hecho de que usted me da un consejo, que es salir a la calle y empaparme de realidad, como si existiera una sola. Quizá exista un conjunto de experiencias que usted considera realidad.

Uno puede empaparse de realidad en una biblioteca, no hace falta salir a la calle.

Su consejo mueve mecanismos que tenía desactivados. Hace ya mucho tiempo que considero obsoleto criticar o juzgar a alguien porque le “falta calle”.

Muchos consideran esto una virtud y generalmente se refiere a cultivarse en el arrabal o rozarse con una existencia solo validada por aquellos autorizados en definir que es la calle y que no lo es.

Así se establece una diferencia entre los que tienen calle, por lo tanto viven la realidad auténtica y los burgueses que viven en un mundo irreal sin conexión con ese ámbito en donde se aprenden las cosas de verdad, que realmente valen la pena y son importantes.

Que a usted no le guste mi trabajo es totalmente válido y entendible, a mi tampoco me encanta.

Creo que a mis videos se los puede criticar desde muchos ángulos, no de amateur.

Si usted tiene la fórmula infalible para triunfar en los festivales que consiste en combinar una falsa estética amateur, un tema de compromiso crítico mas algún tipo de renombre, yo no la conocía; inmediatamente la compartiré con mis amigos que se dedican al video experimental y que les cuesta mucho, como a mi, siquiera ser seleccionados para un festival.

Si los temas que trato de representar le parecen obvios y harto conocidos como la superstición extrema japonesa o los negocios de la madre Teresa de Calcuta con dictadores y estafadores, para mi no lo eran y solo los descubrí saliendo a la calle en Tokio o leyendo trabajos de investigación. Quizá su calle le haya dado todo ese conocimiento que rebalsa en su comentario.

Hace ya mas de 15 años que no trabajo en DreamWorks.
Mi lugar de trabajo esta ubicado en una de las zonas mas postergadas de Los Angeles donde veo a diario una realidad muy dura de cientos de personas durmiendo en la calle.

Participo activamente dentro de la comunidad para revertir esa situación y, en la medida de lo posible, contrarrestar el avance de la gentrificación.

Quienes me conocen saben que prácticamente no uso el celular (tengo un modelo antiguo) y por eso muchos me llaman análogo.

Para criticar a alguien o su trabajo, no hace falta conocer a la persona. Para dar consejos es conveniente saber por lo menos si esa persona navega a vela o a vapor.

Hay un estudio muy interesante titulado “Advice giving:a subtle way to power” de Michael Schaerer. No lo conozco a usted, sólo su seudónimo, así es que jamás le aconsejaría que lo leyera.