El curador Okwui Enwezor murió hoy a la edad de 55 años tras una larga batalla contra el cáncer. En un blog preocupado por la descolonización, su legado tiene que ser mencionado. Al enterarse de su fallecimiento, el mejicano Cuauhtémoc Medina dijo en Twitter: ‘Enwezor marcó la cultura contemporánea. Su logro como curador de algunas de las más importantes exhibiciones de la ultima decada marco la emergencia del Sur como movimiento cultural global’. Esto fue así. El compromiso de Enwezor con la esfera de la ética en el arte, sin embargo, le hizo descuidar la estetica lo que abrió el tipo de debate en el que este blog se inserta.

Nacido en Calabar, Nigeria en 1963, Enwezor se mudo a Nueva York en 1982 donde estudió ciencia política en la Universidad de New Jersey City. Escribio poesía e hizo performances hasta que decidió volcarse por la crítica de arte. A principios de los 90s, comenzo a curar shows asiduamente y en 1994, radicado en Brookly cofundó Nka: Journal of Contemporary African.

Más tarde sería el primer curador africano en organisar la Biennale de Venecia y el primer no europeo en curar Documenta11 en Kassel en el 2002. Esta última marcó un cambio de paradigma no solo porque se incluyó un significativo número de artistas africanos, asiaticos y sudamericanos sino tambien porque introdujo un discurso curatorial que rechazó la moda de los 90s de los artistas peritatéticos como Gabriel Orozco o or Rirkrit Tiravanija que no hacían sino glamorizar mediante el arte el nomadismo en un mundo en el que los refugiados hablaban de otro tipo de internacionalización. Enwezor entendió que el ‘nomadismo artistico’ en sí mismo no era suficiente como para alivianar la culpa postcolonial del mundo del art. Su trabajo en Documenta apuntó a generar una plataforma que mostrar un tipo de discurso decolonializante más productivo que el triunfalismo ético de la globalización tardo capitalista.

En Documenta 11, apuntó a representar la ‘proximidad’ como el modo preferido de entender las condiciones creadas por la globalización. Sus medios favoritos para esto fueron la fotografía, el video y el cine. Trabajó con artistas como Ravi Agarvwal, David Goldblatt, Olumuyiwa Osifuye y Ulrike Ottinger y su co-curador en Kassel, Carlos Basualdo, llegó a describir Documenta 11 como una plataforma publica transnacional generando la pregunta sobre la eficacia del arte político en el sistema del arte actual.

Creo que el verdadero legado de Enwezor es el de que en tiempos de desigualdades sociales no hay mucho margen para que el arte sea ‘lindo’ o ‘estético’. Según él ‘el único modo de abordar la vida de los desposeídos es el medio documental o lo que los franceses llamana verité’. Cuando se le pregunto que queria decir con ‘documenta’, él lo definió como ‘una inclinacion esencial y deliberadamente forense procupada en registrar los hechos duros’. De acuerdo a él, la idea de ‘verité’ es el proceso de exploracion, cuestionamiento, análisis y diagnosis de la busqueda de la verdad. Este fue su error. Los datos duros no son más que ficcion y muchas veces el lenguaje que denuncia la exclusión es el que la ayuda a perpetuarse. Enwezor no entendió que el medio documental es siempre y digo siempre una forma de representación y por lo tanto de ficción. Habiendo dicho esto, no podríamos hablar hoy en los términos que lo hacemos en el arte contemporáneo sin el aporte de Enwezor y su Documenta 11. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA CÓMO EL ARTE ESTÁ SIENDO USADO POR RODRIGUEZ LARRETA PARA ESCONDER CAMBIOS MÁS PROFUNDOS EN LA CIUDAD

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!