ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ‘K-MARTY’:

La primer y más importante ley es que la inflación no es un fenómeno que sucede en el vacío (y hete aquí el primer motivo por el cual economistas como Sturzenegger, Dujovne, Sandleris, etcétera son inútiles para el cargo que detentan; para ellos, es un fenómeno monetario, indistinto de dónde, cuándo, a quién y por qué sucede).

A modo de opinión, en la Argentina la inflación puede analizarse desde sus componentes

– Económicos puros (emisión, tanto en épocas de crecimiento y caída)
– Socioeconómicos (cobertura ante riesgos múltiples y ya conocidos)
– Culturales (el chiquitaje, la micro)
– Legales (en áreas de la economía que están hiperconcentradas en mono/oligopolios).

Ahora que pienso mejor, estos factores combinados pueden – ¿por qué no? – ser elicitados como un “episodio inevitable que refluye alas negras en nuestra nación”. Muchas piezas móviles, muchas piezas rotas y demasiados ego.

 

Y EL LECTOR ‘PABLO’ AGREGA:

La inflación es siempre mala para una economía en el mediano y largo plazo. Al principio puede generar la ilusión de que hay más plata (todo aumenta, incluso los sueldos, y esto mueve el consumo; la economía crece porque aumenta el consumo de bienes y servicios).

Pasado este primer momento, genera distorsiones en la economía que si se sostienen mucho tiempo imposibilitan el crecimiento y pasar del consumo a la inversión.

Durante el kirchnerismo la inflación se explicaba mayormente por la emisión monetaria. El Banco Central emitía muchos pesos para incentivar el consumo (dar créditos a baja tasa o pagar en 12, 20 o más cuotas sin interés).

Al haber demasiados pesos en circulación, nuestra moneda perdió valor, cómo sucede con cualquier bien que abunda dentro de una economía. Entonces con 1000 pesos en 2007 podías comprar mucho más que con 1000 en 2010 y que en 2015, por ejemplo.

En la era Macri la inflación se explica por diferentes factores. Los tarifazos y el aumento del dólar provocan suba de precios. La gestión de Stucheneguer erosionó la confianza en nuestro Banco Central, que tiene como objetivo proteger el valor de nuestra moneda y esto generó expectativas altas de inflación.

En economía las expectativas son importantísimas, cómo la confianza (en el gobierno y en nuestra moneda). Tener expectativas altas de inflación retroalimenta a la inflación (un círculo vicioso; cuánto más inflación pienso que va haber, remarco más los precios. Así la inflación se acelera).

 

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA

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