FUENTE: CLARIN, Por Veronica Abdala

La serie repasa más de un siglo y medio de historia, desde las primeras publicaciones feministas a las actuales marchas por el Ni una menos. Y rescata los aportes de Storni, Victoria Ocampo y Bemberg, entre otras escritoras y artistas.

“Has recorrido un largo camino, muchacha”. La frase que en su momento -1968- acuñó una marca de cigarrillos para aludir a las conquistas femeninas en el marco de un cambio de paradigmas en todos los planos de la vida social y cultural, le cabe por estas horas a la lucha contra los femicidios y por la ampliación de derechos de las mujeres, que en el país ya suma más de un siglo y medio de historia. En línea con la reivindicación de las conquistas civiles, sociales y políticas, cuyas demoras siguen pesando sobre el género históricamente más relegado –el mal llamado “sexo débil”-, la Biblioteca Nacional inaugura este jueves la muestra “Emancipadxs. Estereotipos, luchas y conquistas”, que recupera, a partir de un trabajo de puesta en valor de su acervo bibliográfico, valioso material que sirve al repaso de ese itinerario, “un camino de fatigas y conquistas, y poniendo de manifiesto los estereotipos a los que ellas se vieron sometidas”, según definen sus organizadores.

“Se trata de material riquísimo que aporta a la causa”, juzga Jorgelina Núñez, de la Dirección de Cultura de BN; material disperso que ella misma se encargó de rastrear, junto al grupo de investigadores de la Biblioteca. “En este caso, -describe- nos encontramos con que la sala del tesoro guardaba las primeras publicaciones feministas, que datan de 1830 a 1870 y dirigían Juana Manso o Juana Manuela Gorriti, entre otras mujeres que entendían ya entonces que la emancipación femenina significaba ganar espacios en la prensa escrita, por lo que impulsaron un periodismo de avanzada.”

La primera de esas publicaciones es La Aljaba, de 1830, editado por Petrona Rosenda de la Sierra y que estaba “dedicada al bello sexo argentino”, según consta en su portada. “Nos libraremos de los hombres sólo cuando no existamos entre ellos”, reflexionaban sus artífices . Otra, La Camelia, era un periódico dirigido por mujeres que decidieron mantenerse en el anonimato. “Igualdad entre los sexos”, defendían. Mientras que Álbum de Señoritas, estaba dirigida por Juana Manso, quien declaraba en su editorial: “Todos mis esfuerzos estarán consagrados a la ilustración de mis compatriotas y tenderán a un único propósito: emanciparlas de las preocupaciones torpes y añejas que les prohibían hasta hoy hacer uso de su inteligencia”.

Afiche a todo color. Con retratos de autoras, editoras, periodistas y profesionales que aportaron a las luchas por la ampliación de los derechos femeninos en la Argentina.

Afiche a todo color. Con retratos de autoras, editoras, periodistas y profesionales que aportaron a las luchas por la ampliación de los derechos femeninos en la Argentina.

Estructurada en varios ejes –entre ellos los derechos civiles de las mujeres del hogar; los derechos sindicales a partir del momento en que éstas se integran al mercado laboral; el el voto femenino; los estereotipos de mediados del siglo XX, fogoneados por la publicidad de posguerra y la ampliación de los derechos políticos, con las Madres de Plaza de mayo como referentes de las luchas a partir de la última dictadura militar- la muestra visibiliza batallas que las mujeres libraron en espacios privados y públicos para ganarle al machismo que las relegó a una secuencia de opresión y violencias. “Lo que impresiona es que la lucha de género se manifestaba en los mismos términos del presente”, reflexiona Núñez. Y se extendía a las universidades y los claustros.

La mujer en el mundo del trabajo. Uno de los ejes de la exposición.

La mujer en el mundo del trabajo. Uno de los ejes de la exposición.

En este sentido, la muestra reúne las tesis con las cuales se graduaron las primeras universitarias argentinas como Cecilia Grierson –la primera médica argentina-, Elvira Rawson -la segunda mujer en recibirse de médica, en 1892 y una destacada luchadora feminista por la igualdad-, Elvira López – la primera egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en 1901- y Alicia Moreau. Ésta última, médica y política argentina, figura destacada del feminismo y del socialismo que desde los primeros años del siglo XX se involucró en los reclamos por mayores derechos para las mujeres. “Se trata de donaciones que llegaron a la Biblioteca y por primera vez se exhibirán en este marco”, describe la curadora.

Tesis de Elvira López, primera egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Tesis de Elvira López, primera egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Habrá exhibidas, también, ediciones originales de autoras que tempranamente alzaron su voz para oponerse a los estereotipos dominantes: Alfonsina Storni, Victoria Ocampo, Alejandra Pizarnik, María Elena Walsh, Angélica Gorodischer o María Luisa Bemberg, “de quien se exhibirán videos que son fuertes en términos de la crítica que ésta impulsa” . Así como el Registro de Saneamiento de prostitutas, de 1900, cedido especialmente para esta muestra por el Centro de Estudios Históricos de San Pedro: era una suerte de padrón que daba cuenta de las trabajadoras del sexo de la ciudad e incluía fotos y direcciones, a fin de que las autoridades dispusieran reglamentaciones específicas y cuidados sanitarios, orientados a prevenir enfermedades de transmisión sexual.

Registro de saneamiento de prostitutas, c. 1900. Material prestado para esta muestra por el Centro de Estudios Históricos de San Pedro y el Museo Histórico Regional Fray José María Bottaro / Gentileza Marcelo Huici / BN

Registro de saneamiento de prostitutas, c. 1900. Material prestado para esta muestra por el Centro de Estudios Históricos de San Pedro y el Museo Histórico Regional Fray José María Bottaro / Gentileza Marcelo Huici / BN

En relación a la cuestión de los estereotipos femeninos, la serie hará foco en las décadas de los 50 y 60, para evidenciar patrones de moda y publicitarios que empezarían a pesar sobre el imaginario social. “Es muy alevoso en esa época el estereotipo de la mujer que consume y es ‘cosificada’ o ‘consumida’, a partir de las imágenes y modelos que circulan en las revistas y los diarios. Después de la Segunda Guerra, hay un retorno de la mujer al hogar, pero la mujer aparece rodeada de electrodomésticos e imágenes que refuerzan su lugar en el mercado -explica Núñez-. Frente a estos roles sociales estereotipados, rescatamos la figura y las obras de autoras que lucharon con determinación contra los prejuicios femeninos. Claramente, un largo camino que se transita hoy con más fuerza que nunca, con la ilusión de una mayor capacidad del colectivo para reconocer la importancia de la equidad.

“Emancipadxs. Estereotipos, luchas y conquistas” podrá visitarse desde el 6 de junio de lunes a viernes de 9 a 21 y sábados y domingos de 12 a 19 en la Sala Leopoldo Marechal de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502.

 

 

 

 

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