ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE CALIBAR

Lo que en general percibo de estas “performances” es que los protagonistas tienen siempre una cosa medio hiperquinetica y lejos de comportarse naturalmente se prodigan en contorsiones bizarras, corridas, gritos, saltos, etc. que parecen estar bastante más allá de la consigna en sí misma ¿Por qué?…, o mejor habría que decir: ¿Para tapar qué?….

Digo, ¿las salas están mal aclimatadas?… No, así q frío no es… ¿Expresión subyacente del complejo de estar en bolas? Parece; y que según se lo vea también se podría calificar como amateurismo.

Pongámosle fichas: “Es que el artista especuló con eso, busca la intensidad de ese complejo a flor de piel como parte de una tensión que a su vez genere incomodidad en el público y bla ble bli…” En otras palabras: consiguió rejuntar el rejunte que pudo…

En relación a esto me vino a la memoria una obra de principios de los noventa en el Teatro de Fernando Herrero: “Ayúdeme Dr. Freud”.
Yo era muy chico cuando la vi y supongo que estaría fumado porque casi siempre lo estaba cuando salía en esa época. Pero puedo decir sin margen de error que los actores estaban en pelotas y parecían más vestidos que el público.

Preparación que le dicen…

Saludos

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA EL PERFUCH