ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE CID

Totalmente de acuerdo. Soy gordo de casi toda la vida. Es una maldición que cargo desde los 10 años. Mi familia, como la mayoría de los argentinos, odia a los gordos, por lo que sufrí todo su desprecio en cada momento clave de mi vida en la que necesitaba aceptación y cariño. Especialmente mi padre y su familia me llenaron la cabeza de que era repugnante y nadie nunca iba a quererme siendo gordo. Naturalmente crecí sin ninguna autoestima. Toda la vida probando mil formas de ser delgado, de tener un poco de cariño. Haciendo todo lo posible porque mis padres pudieran sentir orgullo de mí, estudiando, ayudando, siendo una buena persona, sin nunca dejar de probar siempre algo distinto a ver si podía tener el cuerpo de los otros. Distintas dietas, medicamentos, morirme de hambre, gimnasio, rutinas, correr, etc. Nada funcionó, lamentablemente me tocó un gen de mierda que determina que mi cuerpo es así, repugnante para los estándares actuales de belleza en la sociedad. La pasé para la mierda en mi adolescencia y mi juventud. Ya a mediados de los 20 es cuando me dí cuenta que la vida es corta, que solo voy a vivir una sola vez, que me tocó el cuerpo que me tocó, no es dejadez, no es gula, no es algo que pueda cambiar, que tenía que aceptar mi realidad. Y esta es mi realidad, podrá no gustarme y coincido en lo que dicen los gordofóbicos que caga la salud, que llevas una mala calidad de vida, que mueres más jóven. Pero si es algo que NO puedo cambiar y ya esto reduce mi calidad y duración de vida. ¿Porque mierda seguir este patrón de autodestrucción y odio? Lo único que puedo hacer es tratar de conseguir un poco de felicidad con lo que tengo, con las herramientas que tengo, mientras dure mi vida. He empezado a viajar por el mundo y empecé a conocer gente gorda que no sentía ninguna vergüenza, que vivía feliz, y no lo comprendo porque ellos no crecieron en un ambiente tan hostil al gordo como en Argentina. Pero es lo que me hizo abrir los ojos de que es posible ser feliz con lo que eres no con lo que no puedes alcanzar. Y en eso aplaudo a la comunidad oso, y a las comunidades de gente de talle grande. Empecé a darme cuenta que si podía ser querido, no por todos claro, pero por algunas minorías de personas que ven a las personas no el envase. Suena muy cliché pero es la verdad. Así que dejen ser feliz a la gente que quiere ser feliz. Dejen de torturar a la gente que no tiene su suerte genética o social. Vive y deja morir.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA MEGHAN Y HARRY

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