ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DEL PRESIDENTE DE LA NACIÓN CUANDO NO ERA PRESIDENTE EN EL 2017

Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos (EFE)
Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos (EFE)

Alejandro Burzaco está acusado por la justicia norteamericana de haber
participado en el pago de sobornos a dirigentes del fútbol sudamericano con el propósito de obtener derechos televisivos a favor de las empresas de las que era parte.

Tratando de evitar una sanción mayor, ha decidido contar todas sus tropelías. Ha dicho que pagó coimas a dirigentes latinoamericanos y también a funcionarios del gobierno argentino en los días en que el Estado Nacional monopolizaba los derechos de transmisión del futbol.

Empecemos por dejar algo en claro: Alejandro Burzaco es un delincuente que ha decidido delatar a sus cómplices para aliviar la pena que puede caberle. Seguramente una sanción muy dura.

Los medios nacionales han concentrado su atención en torno a los nombres que ha ventilado. Entonces colocaron en el centro de la escena a Julio Grondona y a los funcionarios que participaron de la gestión del Futbol para Todos. A ellos, Burzaco los hunde en la miseria en la que él mismo transitó durante años y de la que se benefició junto a sus mandantes y representados.

¿Para qué coimeaba Burzaco? Para que empresas como Torneos y Competencias (de la que el Grupo Clarín fue y es accionista) o FOX Sports (que actualmente transmite la Superliga argentina) tengan en exclusividad los derechos de transmisión televisiva de las competencias latinoamericanas.

Es importante advertir que en diciembre de 2016, cuando Burzaco ya había
caído, la empresa de la que era CEO suscribió un “acuerdo” con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y este se comprometió a “no acusar a Torneos y Competencias sobre la base de su cooperación plena y sustancial”.

Aunque Burzaco se ocupó de desligar al Grupo Clarín de los hechos, lo cierto es que inexorablemente ese grupo mediático se benefició con los “negocios” espurios suscriptos por el ahora “arrepentido”. ¿Los acusados en el juicio en el que declara Burzaco son las empresas que pagaban esas coimas? No. Los acusados son dirigentes del futbol sudamericano.

Los que cobraron las coimas. No hay hasta aquí ningún empresario perseguido o acusado. Todo el esfuerzo judicial se concentra en perseguir a la conducción de la Confederación Sudamericana de Futbol.

Hasta aquí, nadie le ha preguntado a Burzaco quien lo mandó a hacer lo que hizo. Ese parece ser un tema que no le interesa a la Justicia de Nueva York. Todo parece indicar que con este proceso se pretende moralizar al fútbol, una inquietud que nació en los Estados Unidos el mismo día en que fue excluido como sede de una futura competencia mundial, algo que lo privó de hacerse de millones de dólares de ingresos.

Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad

Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad

Pero Burzaco ha dicho también otras cosas. Admitió haber pagado coimas a Boca Juniors sin especificar en que momento ni a quien se las pagó. Y ha dicho también que su hermano Eugenio (actual Secretario de Seguridad del Gobierno Nacional) es beneficiario de un fondo que constituyó con ese mismo dinero que obtuvo a partir de sus inconductas comerciales.

Después agregó que su hermano lo ayudó a evadir la acción judicial y hasta se ocupó de juntar dinero para pagar una fianza que le evitara acabar en la cárcel.

También ha ocurrido algo que los medios obviaron. Uno de los abogados
defensores de los dirigentes acusados le preguntó a Burzaco si en su acuerdo con la Justicia norteamericana existía un compromiso de no perseguirlo por los delitos que cometió en Argentina. Burzaco evadió la respuesta. ¿Qué se deduce de eso?

Que Burzaco puede inculpar personajes argentinos a su antojo como también puede ocultar información de lo que hizo en nuestro país, sin que algo de eso le signifique un perjuicio. Vale recordar que declara bajo juramento.

Burzaco es tratado como un arrepentido, pero en esencia es un delincuente que muestra con todo desparpajo lo miserable que ha resultado. Un miserable capaz de coimear para que sus mandantes saquen ventajas junto a él y un miserable capaz de entregar a sus “contrapartes” en las coimas sólo para aliviar la pena que en justicia le corresponda.

Si Burzaco es un “arrepentido”, sus mandantes que “acordaron” con los
tribunales neoyorquinos también lo son. Tal vez por eso acomodan la información a sus necesidades.

¿Cómo es posible que el Secretario de Seguridad siga en su cargo, cuando
todos sabemos que era beneficiario de un fondo constituido a partir de los fraudes comerciales que su hermano ha confesado? No lo sabemos y nadie lo averigua.

¿Qué empresarios se beneficiaron con los negocios que Burzaco obtuvo
irregularmente? No lo sabemos y nadie lo averigua.

¿Cuándo pagó coimas a Boca Juniors? ¿Se las pagó a su ex presidente
Mauricio Macri o a su actual presidente Daniel Angelici? No lo sabemos y nadie lo averigua.

Así funciona esta moralidad líquida que nos hace creer que estamos
moralizando al mundo. Una “cruzada moralizadora” que sólo alcanza a los que perdieron el poder y justifica siempre a los que hoy lo ostentan. Una moralidad que defiende negocios y no comunidades.

De ese modo, el relato construye categorías de corruptos. Entonces son
delincuentes los que eluden impuestos y con esos recursos levantan empresas, mientras que quienes evaden impuestos durante años y constituyen con esos recursos cuentas en paraísos fiscales, son empresarios que blanquean dinero “como la ley autoriza”.

Tantos discursos, tantas morales y tantas éticas conviviendo tras la
búsqueda de una extraña “transparencia” que solo es invoca para preservar el poder y los negocios.

Es precisamente a ese poder y a esos negocios a los que siempre ha servido
el miserable de Alejandro Burzaco, aún cuando algunos intenten llamarlo
“arrepentido”.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA MEGHAN Y HARRY