Todos están hablando del chancho lanzado desde el helicoptero por el ricachón machirulo cuya riqueza está basada en el tipo de saqueo prebendario logrado a través de la explotación de un coto de caza argento aspiracional encerrado en una economia sin acceso real a la integración entre precio y calidad. No importa si fue un chancho o un cordero lo que cayó del cielo o si el que soltó el animal con admirable puntería y precisión fue él mismísimo Alvarez Castillo o su bromance, el Pacha Cantón. Lo que importa es que a ambos extremos de la acción había un miembro de una elite compuesta por propietarios cincuentones, de un lado de un helicoptero -el activo- y del lado receptor, es decir el penetrado por el animal, feliz locatario de una piscina en Punta del Este que en tanto tipos sociales han venido siendo protagonistas de la cultura visual argentina no solo produciendo objetos en tanto empresarios sino tambien como, ellos mismos, objetos de deseo aspiracional en tantos socialites abonados a las beneficencias y fiestas del beau monde argentino. Este chiste de mal gusto marca el fin de una era.

Algo que llamó poderosamente mi atención fue el modo en el que un hecho privado con un animal que eventualmente fue comido por los participantes de la estudiantina, ofendió a todos los argentinos sin distinciones. De ambos extremos del espectro, tanto Grabois como Rodrigo Figueroa Reyes o la homonima empresa que Alvarez Castillo fundara con su ex Paula Cahen d’Anvers se manifestaron horrorizados por lo acontecido. Si bien lo ocurrido puede ser leído como un ejemplo de maltrato animal yo creo que dicha lectura sería demasiado restrictiva. Seamos honestos, lo que hemos venido presenciando en estos dos ultimos días es la construccion de un chivo expiatorio y convengamos que los protagonistas son ideales para ello. Vestidos en lino blanco y remera en escote en V con pulseritas Tattaosian. Parodeandose con modelos literalmente descerebradas posiblemente por una mezcla de poca educación, drogas y falta de proteínas; tanto Alvarez Castillo como el Pacha Cantón son castigados, ante todo, por no ser conscientes de su propio anacronismo.

Según ha sido revelado, el Pacha Cantón es quien habría tirado al animal desde el helicoptero. Ex socio de Gravier, Marcos Gastaldi y Emir Yoma en negocios inmobiliarios de lujo y fondos de inversion oscuros, Cantón cobró notoriedad tras matar a una chica de dos y a su madre de veintiseis años con su lancha hace unos años en el Delta.  Semejante CV sería razon suficiente para prevenir a cualquier ser humano de carne y hueso no solo de mantenerse alejado de todo tipo de vehículos que pudiera causar daño sino, qué decir, de llegar al extremo de tirar un animal desde el aire. Poco a poco hemos podido armar el rompecabezas de lo ocurrido en lo de Alvarez Castillo. Un machirulo le debía al otro un cordero o un chancho. El reclamo, seguramente, fue histriónicamente proclamado en alguna fiesta del verano lo que ameritó una sobreactuación Grand Gatsby-iana por parte del deudor quien a modo de compensación no solo reciprocó con el animal en cuestión sino con un chiste que causó fascinación entre los participantes por el exceso -lo que en si sublima la erotizacion de todo el evento. Me refiero a la erotizacion del evento porque en el chiste hubo evidente acuerdo. Algo así como una apuesta o un desafío… entre machos que, por serlo, se arriesgan y ponen al otro en peligro. El hecho de que el momento de la caída esté filmado es porque el que lo lanzaba sabía que el lanzamiento iba a ser preciso y el que lo recibia sabía que un tipo que había matado a dos personas en un hecho similar, no haría lo mismo con su propia familia dejando que el animal detonara de manera imprevista sobre algún habitante descuidado de la residencia veraniega. O tal vez no… Tal vez lo que erotiza a los machirulos es que entre hombres se pone en riesgo sus familias y sus reputaciones. Hay algo ‘perverso’ y homoerotico en esto o dicho de otro modo, a falta de poder desplazar esa erotizacion a su propia relacion como hombres de carne y hueso, eligen este tipo de extremos, en donde el rol de la mujer, desde siempre desdibujado, queda relegado a la risita y la filmación. Resulta sintomático que la ofensa de la clase media precarizada haya venido por el lado de la corrección política en tanto crueldad animal. De haberla habido, dicha crueldad fue simbólica ya que el animal estaba muerto y fue eventualmente comido lo que nos llevaría a discusiones de si el animal, en tanto cadaver, tiene derechos y debe ser respetado, etc, etc, lo que pone sobre el tapete nuestra propia conducta como consumidores de animales en un sistema de producción industrial. Sin embargo, yo creo que hay algo más de fondo acá y es que esos ‘líderes’ culturales -Faena, Tinelli, Bonomi, Alvarez Castillo, Dietrich, Cabrera, entre otros- han cometido dos errores, en un contexto de correccion politica. En primer lugar, han sobreactuado su homosexualidad contenida como actos de vanagloriado machismo exacerbado.  En segundo lugar, lo han hecho sin ser conscientes de su evidente anacronismo. Para peor, Alvarez Castillo en un intento torpe y desesperado por desentenderse del asunto, no dudó en volcar la totalidad de la culpa sobre su homie Pacha Cantón violando el código de honor machirulo en el que la responsabilidad por los excesos es siempre un orgullo que se comparte. Es innegable el componente de penetración consentida de un tipo que tira un animal a un agujero mojado en la tierra con la mujer del penetrado registrando el evento entre risotadas. El problema con Alvarez Castillo es que al denunciar a su amigo transformó la penetración consentida homoerótica en violación y ese es un terreno en el que este tipo de hombres en tiempos de corrección politica no pueden entrar sin salir mal heridos. Esto, lógicamente, hizo que la opinión publica se enfureciera aún más.

Las implicancias culturales de este hecho son algo que está en los fundamentos de este blog que tal vez por combinar una mirada ‘extranjera’ con otra ‘anónima’ -al no exigir que sus comentaristas se identifiquen- generó, desde hace ya seis años, la potencia crítica necesaria como para anunciar la muerte, precisamente, de este modelo de ‘líder’ argentino antes que, por supuesto y a contracorriente del mundo, la retrógrada clase media Argentina los consagrara con el ascenso de Macri al poder y, para peor, los convenciera de que su inexorable anacronismo no es real. Recordemos nuestras risas con las excursiones solidarias de la Motochorra Paqueta Bonomi quien con un grupo de cuarentones paleros salieron con su motos Harley Davidson a parodear su supuesta masculinidad, estilo y riqueza como solidaridad y consciencia social empresaria entre los pobres de Jujuy. Fue ese tipo de personajes el que pululó no solo por las cenas de beneficencia extensivamente cubiertas en las red carpets de este blog sino también por los ministerios usando el dinero de los contribuyentes para dar lecciones de emprendedorismo o de ‘tener la formación que supuestamente el resto de la sociedad no tenía’. Fue este tipo de pesonajes el que tomó el Estado por asalto, como Andy Freire, por ejemplo, que tuvo una beca para aprender de cómo jugar al empredorismo estatal mientras sugería al resto de la sociedad que se hiciera un favor y alquilara por AirBnB su living a extraños cuando no lo usara.

Lo anacrónico de este grupo de hombres con juguetes caros -Canton y su helicoptero; Bonomi y sus aviones asesinos, Tinelli y la cultura de los argentinos, Macri y el país, Faena y el arte argentino, etc.- quedó aún más en evidencia con la emergencia del NiUnaMenos.  Mientras la sociedad se movia en dirección de las políticas de identidad, estos hombres de  piel demasiado expuesta al sol y cuerpos saturados de tatuajes hechos despues de haber alcanzado la cuarentena insistían en parodearse con mujeres cuya único logro había sido el posicionamiento social a traves del manejo de un cuerpo delgado in extremis que inexorable avejentando las empujaba, a donde sino que, a las cocinas para enseñarles en tanto role models al resto de la sociedad cómo adorar al macho de la manera más eficiente por medio de budines de naranja -Juliana Awada- o ‘heladito’ de frutilla -Bernasconi.

Enceguecida por el privilegio, esta gente no percibió que los argentinos venían de votar a la epitomizacion del hombre gris corporizado en Don Porfirio Fernandez. El final del macrismo, más allá de toda discusión, fue solitario, final y deshonroso; es decir, cultural. Los Newman boys fueron expulsados del poder no por corruptos sino, mucho peor, por ineptos que es precisamente lo que, su formacion y privilegios, les impedía ser casi por ley natural. Tras esa decepción, vino la crisis del sector. Un Wally Diamante denunciado en el INADI y cada vez mas encerrado en un circuito irrelevante que hace fiestas de ricachonas que danzan la danza de la muerte comparando chancletas y carteras de marca. Es como si el grupo de los socialites del emprendedorismo prebendario se hubieran convertido en un grupo que, en terminos culturales, caminó en la dirección contraria sin jamás percatarse de ello. Sólo así se entiende que la perversión del saqueo y la ignorancia hayan ido acompañadas de la vanagloria. Es esa falta de inteligencia lo que la sociedad no les perdona posiblemente porque no se perdona ella misma haberlos encumbrado.

Qué significa el chancho de Alvarez Castillo para el futuro de los argentinos? En principio es el final del ethos de la revista del domingo de La Nacion, el campechanismo descerebrante de Liniers y la revista Caras. Es el fin de Macri y sobretodo de Awada. Pero esto deja un vacío cultural en la derecha que tiene que ser ocupado por una alternativa a la correccion politica del NiUnaMenos y del Post-Kirchnerismo gris de Don Porfirio. Serán las ex modelos pro-vida como Gisella Barreto o Amalia Granata las que ocupen el espacio simbólico evacuado por los machirulos macristas? La derecha reemplazará el exceso glamorizado y rociado de cocaina de los Tinellis tatuados por ejemplos morales filo-Cristiano integrista de tono pseudo-Bolsonarista? Presenciaremos la emergencia de un Capitanich evangelista con Granata como vice? Algo se derrumbó con el chancho volador y es mucho más que ese terrible pedazo de pelotudo sino que es una era que encontró en Macri y su privilegio, el epicentro de su cultura. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA MEGHAN Y HARRY