Pero si de espectaculos hablamos… no podemos dejar de hacer mención al tercer State of the Union de Donald Trump. Al entrar a la Camara de Representantes la sensacion fue la de que Trump estaba en campaña al mejor estilo boxistico avanzando por la galeria con diputados republicanos palmeandolo en la espalda al grito de: ‘Make America great again’. Al subir al podio y tal y como esta indicado en el protocolo, le dio a Nancy Pelosi una copia de su discuso. Ella extendió su mano para estrecharsela pero Trump le quitó la suya para inmediatamente darle la espalda. El tono del encuentro quedaba establecido. Debe recordarse que Nancy Pelosi es la figura clave del impeachment al que viene siendo sometido el Presidente desde hace unas semanas y del que fue sobreseído ayer.

Pero Pelosi no se quedó atrás frente al desplante presidencial ya que por tradición, el Presidente de la Camara, anuncia al Presidente con palabras laudatorias que hablan del alto honor y el orgullo de presentar al Jefe de Estado. Pelosi, sin embargo, se limitó a decir: ‘Members of Congress, the President of the United States’. Ninguno de los honores generalmente vinculados con el cargo. Fue ese momento en el que todos los republicanos de la sala comenzaron a gritar y repetir: ‘Four more years’.

Trump tomó la palabra y dió lo que podría considerarse como un aviso publicitario de su gestión como justificiativo para ser reelecto. De manera grandilocuente dijo que el futuro nunca pareció tan próspero y que, fue él quien construyó un mejor pais al que encontró cuando asumió. Dijo que tuvo que revertir las politicas económicas de la administración anterior y esto le dió a Estados Unidos la ventaja comparativa para disfrutar del éxito actual. Asimismo dijo que durante su gestión se crearon siete millones de nuevos puestos de trabajo, cinco millones más de lo que los expertos habían pronosticado poniendo espeicial énfasis en ciertos grupos demográficos como las mujeres, los afroamericanos, los latinos y los asiaticos. Estos son, obviamente, grupos a los que necesita atraer para asegurarse su reelección porque son precisamente los que se le están alejando. El modo en el que presentó la realidad económica fue parte ficción y parte realidad como si él hubiera asumido tras la crisis fiscal pre-Barack Obama. Dicho de otro modo, en su discurso las medidas beneficiosas de Obama fueron borradas como si no hubieran existido. Sin embargo, la filiación de sus votantes quedó clara cuando dijo: ‘This is a blue collar boom’.

Sin embargo, lo que transformó a este State of the Union en algo sin precedentes es lo que vino inmediatamnte despues ya que tras una breve pausa se refirió a una madre soltera que estaba en la sala. Señalandola, dijo que él sabía que ella estaba desesperada y que no tenía dinero para la educación de su hija pero que en ese momento podía anunciarle frente a todos los norteamericanos que su hija iba a ser beneficiaria de un programa de becas que la Casa Blanca estaba lanzando. Un programa en el que podia elegir al colegio que querría ir. El formato y contenido del anuncio era más adecuado al de un programa televisivo de la tarde. Luego dijo que la mayoria de los americanos sabe del dolor que se siente cuando un ser querido es diagnosticado con una enfermedad grave. En ese momento, miró al locutor radial ultra conservador Rush Limbaud que estaba parado al lado de Melania y quien esta misma semana anunció que padecía de cancer de pulmón. Sin quitarle la mirada Trump anuncio su decisión de darle la máxima distinción otorgada por el gobierno norteamericano: ‘la medalla presidencial de la libertad’. Sin solución de continuidad, Melania le puso la medalla en su solapa. Esta fue la primera vez que se dio semejante condecoración durante la ceremonia del State of the Union.

A esta altura quedaba claro que la interlocución de Trump alcanzaba a una suerte de ecosistema de votantes ultraconservadores que excluia todo atisbo progresista. Esta State of the Union definía, hasta allí, como union a un sector especifico de la sociedad y lo interpelaba con un tipo de registro mas propio del registro televisivo. Acto seguido hizo referencia a Amy Williams, la mujer de un soldado de North Carolina que no habia visto a su mujer ni a sus hijos durante los últimos siete meses. Trump dijo que durante ese tiempo ella había hecho todo sola mientras su marido estaba sirviendo a su pais en Afghanistan. Tras un breve silencio, Trump dijo: ‘Amy, tenemos una sorpresa muy especial para vos y tu familia. Tu marido está aca con nosotros para reencontrarse con todos ustedes’. De pronto las puertas de una de las galerias se abrió y entre lagrimas de los involucrados y suspiros del ‘público’ entró para correr a ella y abrazarla. A esta altura esto parecía el programa de Oprah de la tarde. De pronto las tribunas estallaron con un: “U S A, U S A…’.

Hasta allí, el discurso venía teniendo un tono sentimental pero positivo. Pero de pronto Trump presentó a Juan Guaidó como el Presidente legítimo de Venezuela haciendo referencia al socialismo como ‘enfermedad’. Quedaba claro que no hablaba de Venezuela sino de su propio pais. Dijo: ‘El socialismo destruye a los paises en los que ocurre mientras que la libertad unifica el espiritu’. Fue ahí cuando pasó a hablar, sin solución de continuidad, del sistema de salud y con esto se metía directamente en el debate que en estos momentos ha venido ocurriendo en el seno del Partido Democrata respecto del tipo de sistema de salud que Estados Unidos debería tener. Al plantear que hay gente que quiere acabar con el sistema privado de salud hizo referencia, sin nombrarlo, a Bernie Sanders, el candidato democrata. Es fue un ataque a muchos de los legisladores sentados allí y frente a eso dijo: ‘Los americanos deben saber que nunca vamos a dejar que el socialismo destruya el sistema americano de salud’. Lo que Trump hacía era usar el State of the Union para pintar a todos los demócratas como socialistas, especificamente, separando a Sanders de Biden reservando para este ultimo futuros ataques más vinculados con las consecuencias anti-sistema de haber sido sobreseído del impeachment.

Acto seguido, anunció algunas medidas como que iba a plantar arboles, dar incentivos fiscales a aquellos con hijos y que el costo de los medicamentos durante su gobierno bajó. Estas son medidas orientadas, principalmente, a los habitantes en los suburbios de las ciudades por definición pragmáticos e ideologicamente moderados. Pero de pronto pasó a la cuestión de la inmigración y a los inmigrantes ilegales a quienes se refirió como ‘criminal aliens’. Dio como ejemplo, el caso de uno que fue condenado por asaltar y violar a una mujer de noventa y dos años pero las leyes de Nueva York lo dejaron libre.

El modo en el que este discurso puede ser analizado es como profundamente a-ideologico. Cada parte de su discurso fue estructurado como un catálogo de opciones para diferentes tipos de votante. Es como si el ser contradictorio fuera lo suficientemente aceptable para permitir a todos escuchar algo con lo que se puedan identificar. Durante noventa minutos no hizo mención alguna al impeachment muy posiblemente porque es algo que no aporta al catálogo de opciones y, desde ya, le resta. Tras esto, Trump fue sobreseido del impeachment pero Nancy Pelosi dijo: ‘He is impeached for life’. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA MEGHAN Y HARRY