Antes de comenzar debo decir que la iniciativa solidaria de Fabiola y su discurso de agradecimiento a los involucrados es algo que no pudiera haber sido hecho por Yuli Awada ya que no solo carece del entrenamiento actoral que le hubiera permitido pararse con cierta confianza frente a cámara sino que, como se vió con la visita de Michelle Obama hace cinco años, no puede siquiera leer un texto de corrido. Desde ese punto de vista, Fabiola Yañez comienza desde otro nivel. Habiendo dicho esto, su vestido no fue el indicado. El color rojo escarlata y la seda polyester transmitían una idea de festejo (navideño?) que no se condice con la gravedad del momento. Hubiera sido necesario algo más performativo. Un Jackie O’ o algo más geométrico, probablemente, Hermes o Bomparola. El cuadro de Aizemberg detras color verde virus colocado como bonete sobre el rojo sangre no ayudaban a desviar la imagen de la reminiscencia a la enfermedad que se intenta combatir.

El discurso comenzó con sus manos en la primera posición de ballet típica de Fabiola. Por medio de esa rigidez corporal, ella parece darse seguridad pero a medida que avanza el discurso se va transformando en un tic nervioso. En el paso de la rigidez al tic, Fabiola intenta, sin realmente lograrlo, hablar a los argentinos como una hermana mayor ya que el lugar maternal le es vedado, como a Eva, por, obvias, razones. Para compensar esto, Fabiola adopta un tono campechano que se va a afectando cada vez más con gestos y guiños que dicen casi desesperadamente: ‘Queréme y confiá en mí porque soy como vos’’. Todo esto no se condice con lo pretencioso y de fiesta de 15 del vestido amuñecado.

En este punto es interesante la comparación con el discurso de la Reina Isabel II que apela desde el vamos a un sentido original de virtud nacional a través de la abnegación y el estoicismo. Fabiola, en cambio, no da por sentada esa unidad nacional ni la considera una ceracteristica de sus interlocutores sino que, por el contrario, la plantea como una excepción y al hacerlo, nos rebaja a un nivel que ella define como bajo. Si Isabel parte de la certeza de la unidad, Fabiola viene a recordarnos que, de una vez por todas, a los argentinos no nos queda otra que unirnos. Y afirma: ‘es doloroso que tengamos que aprenderlo así’. Fabiola se presenta entonces como una acompañante terapeutica de un paciente enfermo que aprende no por la virtud de su disciplina (Isabel II) sino por el shock de la enfermedad. Así, a lo que Fabiola acaba agradeciendole es al virus por darnos un poco de orden.

Esa segunda persona del singular en forma de tuteo adoptada por Fabiola había venido siendo más propia del Pro y de sus ‘descamisados’ que del peronismo de ‘izquierda’. Sin embargo, la primera dama espeta: ‘tu vida vale igual que la mía’ y ese tono es problemático porque da la pauta de que su interlocutor es alguien de su generación o de una generación contigua. Fabiola, como su marido, excluyen a los viejos cuya vida, como pudo verse de manera patente un par de días antes, no parece valer lo mismo que la de ellos. Este tipo de interpelación que pasa de la segunda a la primera persona es problemática por la falta de un lugar legitimo que, en tanto novia de un presidente elegido a dedo parece, cómo decirlo…. prestado. Es por esto que cuando afirma: ‘agradezco profundamente a los profesionales de la salud, etc’, uno no puede evitar pensar: ‘Y vos quién sos?’. En este mismo sentido, no se hace ningún favor al verse en la necesidad de aclarar que los insumos se compran mediante la Cruz Roja para garantizar la transparencia. Es esto necesario en un discurso de este tipo en tiempos de emergencia?

A medida que pasan los minutos, sus gestos se vuelven más sincopados y su cara más desesperadamente sentimental. Es aqui en donde el pelo sutilmente despeinado comienza a funcionar como una tenaza que la deforma al tiempo que la poco cuidada iluminación hace que su cara brille y parezca hinchada. Esta progresión de lo bello a lo deforme y de la promesa de redención a haber usado tanto tiempo de aire para recaudar solo un millón de dolares nos da la pauta del problema de este gobierno que es el de la falta de preparación que se hace evidente al intentar transformar la intencionalidad en realidad. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA LA RELACION ENTRE HIV Y CORONA VIRUS EN CHILE Y ARGENTINA