Jorge Rial es un amigo y lector de LANP. Es alguien que hemos tambien visto adentrarse en el coleccionismo de arte recorriendo una curva de superación personal que va desde sus primeros pasos comisionando Milo Locketts a su gusto actual por el arte Concreto e Invención argentino sumando piezas de Lozza, Hlito, Magariños, McEntyre, Kemble, etc. Sin embargo, LANP no sería LANP si no extendiera su mano culta a aquel que la necesita.

En los últimos días y debido a las exigencies de aislamiento impuestas por el Coronavirus, Rial hizo su programa por Skype desde su casa y transformó al fondo frente al cual transmite en una suerte de protagonista alternativo animandose, incluso, a hacer alteraciones minimas que luego sus seguidores comentan en Twitter. Eso no es lo que me importa sino las decisiones curatoriales y de decoracion.

La casa de Rial ha venido siendo problematica desde las epocas de la Niña Loly y el primer problema es lo pelado de sus pisos. En la historia del arte y de los hogares educados, el nucleo del living se posa sobre una o un sistema de alfombras, generalmente, de más allá del Medio Oriente. Hay una razón para no tenerlas y es una mujer embarazada cuyas aguas al romperse arruinan la alfombra.

No voy a referirme al empotrado de luces estilo menemista de la sala ni a la imperdonable ausencia de lamparas de pie y de mesa lateral. Sin embargo los banquitos peludos en un blanco diferente al color marfil en el que esta estructurada toda la decoracion y en una calidad tan baja que llaman la atención a primera vista deberían ser razón suficiente para removerlos. Si hablamos de cosas blancas, estoy muy preocupado por la posición de las estufas alineadas justo debajo de, por ejemplo, un cuadro de Raul Lozza. Ese cuadro va a comenzar a perder color en aproximadamente dos años si insiste en ese lugar. Es increíble que haya decidido alinear las estufas con los cuadros casi en todas las imágenes.

Finalmente y para no extenderme demasiado, la mesa con el bar. Un bar siempre tiene que estar a la altura de la cintura o algunos centímetros por debajo ya que a la altura que esta el bar de Rial coloca a aquel que se prepara un cocktail en la situación indigna de andar buscando las cosas de rodillas. Para eso hay mesitas especiales que tiene que tener las patas cruzadas en X porque simulan una tienda de campaña. Personalmente, soy un fan de  esas mesas de campaña. Esto significa que nunca jamás se puede colocar un bar en una mesa lateral. Es un no profundo. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES PARA EL CORONAVIRUS DESDE LA PERSPECRTIVA DEL HIV POSITIVO