Los viejos están muriendo en hogares de ancianos que se han transformado en espacios privilegiados para la expansion de la pandemia y, en muchos casos, esas muertes pasan por debajo del radar de las estadisticas de muertos por COV19. Esto ocurre en una época en la que la tercera edad ha venido siendo definida como una mera extensión de la mediana edad por lo que nuestros viejos no están siquiera preparados para morir como lo estaban los de otras generaciones. Habiendose percatado de esta ‘inconsciencia’ que afecta a aquellos mayores que aún no están ‘presos’ en hogares de ancianos, el Gobierno de la Ciudad llegó, incluso, a sugerir multar a aquellos que se atrevieran a no estar aislados sin entender que este es un problema más de fondo que probablemente tiene que ver con esa confusion que este momento genera en ellos y tambien en la extrema necesidad si hablamos de aquellos que viven solos como los gays, los viudos y los sin hijos. Aquellos viejos, sin embargo, que contrajeron este virus se ven, de pronto, forzados a pasar los últimos días de sus vidas aislados sin poder ser acariciados y sin nadie que les pueda susurrar al oído lo que realmente significaron en sus vidas. Es muy difícil entender esta nueva realidad en la que abandonar a alguien pueden significar incluso, cuidarlo. Por abstracto que el confinamiento haga parecer todo esto, la tristeza es real y es parte de nuestro cuerpo.

Como gay y HIV positivo, no puedo dejar hacer la comparación de cómo lo que ahora muchos ustedes sienten como miedo en su confinamiento no es sino lo que todo adolescente y no tan adolescente gay de las décadas del 1990 y tambien 2000 sintió durante la primer parte de su vida. La amenaza de la muerte como viniendo de la mano del tan necesario contacto físico. Y si voy aún más atrás y llego a los 1980s (y 1990s) puedo ver muchos muriendo muertes con el estigma del virus. Tal vez sea imposible comparar el estigma del SIDA (asociado con la ‘perversión’ de la homosexualidad y el ‘delito’ de la drogadicción) con el del COVID19 pero yo creo que son comparables. Los viejos de hoy están, de hecho, siendo forzados a morir de una manera emocionalmente vergonzosa porque el modo en el que (y no solo ellos) estan siendo despedidos no obedece al modo en el que los seres humanos solemos conmemorarnos al decir adios. El no poder estar en el mismo espacio del de los que se van, ni poder hablar con ellos para darles ese calor que nos hace únicamente humanos es algo que nos marcará por generaciones. Los que mueren hoy tienen que hacerlo solos y la ironía del caso es que ese aislamiento se ha convertido incluso en un deber cívico.

Mientras estos dias todo el mundo parece estar mirando ‘Contagion’ (con Matt Damon y Gwyneth Paltrow), yo creo que hay otra película que abre caminos mucho más productivos para pensar el futuro. Digo esto porque estamos a punto de entrar a una etapa politica mucho más existencial, melancolica y obviamente, violenta. La razón de la melancolía y el enojo es la de no haber podido hacer el duelo de nuestros muertos. ‘Como sobrevivir una plaga` es la película de David France del 2012 que, según entiendo, preanuncia lo que puede venir. Digo esto porque estoy cada vez más convencido que va a ser muy útil comparar la era de la pandemia del SIDA (1980s y 1990s) y la del Coronavirus. France hizo el film a partir de una serie de fragmentos de video de la época de ACT UP cuyo principal objetivo era luchar por conseguir la medicación para aquellos que se estaban muriendo. ACT UP fue formado en 1987 y su objetivo era el de desestabilizar el statu quo para conseguir que el gobierno le diera a los infectados las drogas que necesitaban para no morirse. Lo que atraviesa ACT UP es la furia de saber que algo puede hacerse mientras el gobierno mira para otro lado.

Hay un momento en el que en el programa Crossfire de CNN se enfrentan el periodista ultraconservador Pat Buchanan y Peter Staley, HIV positivo y miembro de ACT UP. En la entrevista Buchanan le pregunta: Qué le dirías a tu hermano de 21 años que quiere tener sexo para evitar que se contagie y se transforme en lo que vos sos ahora?. Staley, sin inmutarse le dijo: ‘Que use forro y lubricante’. Buchanan horrorizado, espetó: ‘Pero estas pidiendole que juege a la ruleta rusa!’, a lo que Staley le respondió: ‘Jugar a la ruleta rusa es pedirle que no tenga sexo y que se aguante hasta que no pueda aguantarse más y salga a hacer lo que, en un principio, no debería nunca hacer. De esa forma mucha más gente va a terminar muriendo’. Comparemos esto con los debates sobre el relajamiento de la cuarentena hoy. Lo que necesitamos hoy son las herramientas para estar seguros y poder sobrevivir tanto manteniendonos lejos del virus como teniendo comida en nuestras mesas y el modo de hacerlo son los tests y esto es algo que los gobiernos estan increiblemente tardando demasiado en implementar. Queremos tests porque no podemos seguir encerrados sin contacto porque, simplemente, no es natural estar encerrados tanto tiempo. Así, esto va a terminar mal. La pregunta es simple: donde están los tests?

Hay otro momento en la pelicula  en la que se muestra la tensión entre miembros de ACT UP; un momento en el que la dirigencia se pelea por nimiedades. De pronto Larry Kramer, el dramaturgo y activista se levanta y grita: ‘Plaga! Estamos en el medio de una plaga y ustedes se comportan así. Plaga! 40 millones de infectados es una plaga’. El modo en el que esto es enunciado es propio del Antiguo Testamento y da la impression de que las aguas del Mar Rojo se abren en ese momento en el medio de la asamblea.  En medio del silencio Kramer dice: ‘Todo lo que podemos hacer es meter algunos cientos de personas en una manifestación mientras nos peleamos? Así, no vamos a lograr que nadie nos preste atención. Hasta que no saquemos millones a la calle, nada cambiará. Entiendanlo! Discutiendo entre nosotros el mensaje nunca va a llegar a donde tiene que llegar’. Tanto entonces como ahora, la gente se está muriendo y no hay tiempo para Sergio Massas y Rodriguez Larretas y debates parciales. Es muy simple. Necesitamos tests! Cuando los van a hacer? En qué fecha?

Nunca en mi vida me voy a olvidar de los jubilados haciendo cola en masa entre resignados y aterrorizados. En mi memoria, Alberto Fernandez siempre y digo siempre va a estar adherido a ese momento como lo estará Macri al cruel endeudamiento que ha puesto de rodillas a mi pais en el momento que necesita ese dinero para permitirse mas tiempo de confinamiento mientras operativiza los tests. Alguien debería gritarle en la cara a los politicos que siguen pelotudeando: ‘Plaga! Esto es una plaga!’. Esto no es joda y necesitamos salirnos de la conducta chiquilina de la clase media fascinada con la cuarentena a traves de Tik Tok e Instagram porque el problema es mucho mayor. Sacar a la gente a la calle con barbijos sin testearlas, como propone el gobierno (y no solo el argentine) es tentar a la pandemia y acuerdense lo que les digo: esto va a terminar muy mal.

En el pico de la epidemia del SIDA, hubieron enfermos que iban frente a hospitales o edificios de gobiernos, se acostaban en el piso y gritaban: ‘Nos están matando! Paren!’ Pero hoy no se puede ni siquiera pensar en ese tipo de protestas. El Coronavirus nos sacó hasta eso por lo que nuevas formas de protesta tendrán que aparecer y cabe preguntarse si aquellos viejos hacienda cola en masa para cobrar su jubilación no fue una forma, tal vez inconsciente, de protesta en la que una generacion tratada como carne de cañón nos deja como herencia el recuerdo de la incapacidad de una clase política entre idiota e hija de puta. Estoy convencido que hoy, tener que salir de casa para ir a trabajar es una forma de protesta que si el resto de la sociedad estuviera dispuesta a mirar y abandonar esa ceguera que la ha venido caracterizando desde la dictadura militar, podria comenzar a tener algun efecto. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ANALIZA EL CORONAVIRUS DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL HIV