LA CHARLA PUEDE VERSE AQUÍ

AMA, REALMENTE TENEMOS QUE AFLOJAR CON EL PERLADO LA MER

Vi ayer la charlaen Instagram  en el marco de las ‘actividades’ de la suspendida ArteBA entre su presidenta, Amalia Amoedo y el Juez y coleccionista Gustavo Bruzzone. Esta es una charla entre dos ‘animaux’ de vernissage que se ven forzados al aislamiento por lo que el tipo de dialogo (‘small talk’ al que están acostumbrados en el contexto original del vernissage es pasado, sin filtro, al close-up del Instagram live. El resultado no es bueno porque osciló entre el bodrio y cierta fascinación por el darse cuenta de que esta crisis es una crisis que solo puede ser superada con una creatividad de la que carecen. El tono del debate, querida Ama, debería ser ya muy distinto al de transformar la charla en un spot promocional de una pagina en la que hubieron 180 mil clicks en semanas. Para darte una idea, eso es lo que hace LANP en dos y tres días, cualquier día del año… cualquier mes.

A esta altura, Ama y Bruzzone son el establishment, sin lugar a dudas, del arte contemporáneo argentino y ArteBa era el prisma de ese mundo. El trabajo que hacen ambos, individualmente, es muy bueno. Ama ha puesto a su museo familiar al servicio de un tipo de arte que aún necesita mucho trabajo critico pero que por lo menos la institución comienza a enmarcarlo; mientras que Bruzzone es el archivo vivo de cierto arte de los 1990s y está trabajando concienzudamente en su sistematización. Esto no es en absoluto poco. El problema es cuando quieren transformar eso en carisma mediático. Bruzzone, con su voz high pitch, sospecho que compensa su peligroso garantismo judicial con una actitud de ‘buenito’ todo terreno aplicada a la sociedalidad artística que no puede ser genuina. Convengamos que es un tipo que me muy cae bien pero cuando entra en ese registro de cocktail se le nota que deliberadamente se boludiza y eso, aún viniendo de un juez, es un insulto a la inteligencia. Ama, por su parte, está perfeccionamiendo una mezcla casi irresistible de desequilibrio y seducción heredada de su madre y su abuela, respectivamente. El modo en el que ayer Ama se garchaba a la cámara y rememoraba sus noches con Bruzzone fue épico y lo mejor del video. Sin embargo, y esto lo vengo diciendo hace mucho tiempo, a Ama la caga el publico que ella decidió tener y es ese publico sicofante de cabotaje que la hace a ella de cabotaje y el resultado es un mal aviso de la pagina de Artsy sin la más mínima efectividad. Esto no es una charla entre amigos. Es una profesión en el momento de mayor crisis de una feria y una industria que tal vez no se puedan recuperar de esto.