Bustamante realizó variaciones de esta obra, como las máscaras troqueladas que distribuyó al público durante uno de los “Montajes de momentos plásticos” que el No-Grupo presentó en el Museo de Arte Moderno de México en 1982. La obra actúa como una confrontación lineal a la figura de Sigmund Freud y la supuesta envidia de la mujer por el pene, a la hora de conseguir un trabajo: “Era una crítica que nadie había hecho a la parte machista del psicoanalista”, explicó la artista. Todo esto se inserta en el feminismo de segunda generación de toma de conciencia del lugar subalterno y la necesidad de revertir la situación.

Eduardo Costantini (dueño del museo y, dadas su opciones de vida, en absoluto feminista), Gabriela Rangel (directora artística del museo que quiere dejar su sello entorno de los temas de minorías) y Andrea Giunta que viene trabajando este tema desde hace, por lo menos una década, pero no logra sacarse los antiparras del feminismo de segunda generación, hicieron la presentación en sociedad y en dicha ocasión Giunta dijo: “Se trata de una obra icónica del feminismo latinoamericano y del arte de performance que, junto con las piezas de Magalí Lara y Mónica Mayer adquiridas por Malba en los últimos años, completa un conjunto de piezas clave de artistas pioneras del movimiento feminista mexicano de los años setenta y ochenta”.

Redondeando este tomo feminista, la otra adquisición del museo a Rolf Art es la fotografía Sin título de la serie Bajo el sol negro, 1991-1993, de Milagros de la Torre (Lima, 1965). En la serie Bajo el sol negro, De la Torre recupera una técnica de retrato utilizada por los fotógrafos callejeros de Cusco, un proceso rudimentario que implica el aclarado del tono de piel de los retratados y que produce una “mejora” no sólo estética sino racial, cultural y económica del sujeto. “Emulando el proceso, De la Torre toma estas fotografías directamente en papel fotográfico con una cámara de cajón artesanal y detiene los retratos en la fase del negativo, cuestionando la idea de registro de identidad de las personas, dejando sin resolver su propósito y apenas identificando al sujeto”, expresaron en un comunicado.

Estas compras fueron presentadas como ArteBa como grandes logros pero lo cierto es que es el tipo de compra institucional que ya estaba asegurada. La situación es complicada y lo que se necesita de estas instituciones es poder salir de su endogamia para conectar con su nueva función en el nuevo escenario. J A T