En momentos de pandemia, el lugar del arte contemporáneo y de la cultura en general se ha vuelto imprescindible como herramienta para fortalecer el alicaído espíritu de la gente al tiempo que el sector artístico no ha encontrado aún el modo ni los canales para poder hacer este mandato efectivo. Ayer hablaba con mi amigo Juan Javier Negri quien se encuentra escribiendo un artículo sobre los desafíos que la política cultural Argentina tiene frente a sí en una época en la que el museo o el circuito social del arte (que va a las inauguraciones y legitima el ‘evento’ artístio) desaparecen debido a la necesaria distancia social.

Simultáneamente, a nivel internacional y por iniciativa de dos galerías estadounidenses como Andrea Rosen y David Zwirner, quienes representan el legado de la Fundación Félix González Torres, la obra de este artista está siendo usada para poder pensar la pandemia desde otro lugar. Gonzalez Torres falleció tanto él como su pareja de SIDA y esto es tomado como punto de partida para una serie de nuevas reflexiones. Es difícil evaluar esta iniciativa ya que la obra de González Torres es parte de lo que es parte de un tipo muy específico de arte del sida; el de la dedicatoria. Dicho de otro modo, estas obras eran parte de un diálogo interpersonal entre víctimas y testigos de su partida y esta traslación a la experiencia actual necesitaría algo más que su mera evocación. Pero veamos qué decidieron hacer ahora estos galeristas y para qué convocaron a algunos artistas.

La propuesta ha sido la de transformar una de sus obras icónicas en donde agrupa un montículo de caramelos en una esquina en uno de galletitas de la fortuna en lo que, según entiendo, es una peligrosa y potencialmente racista alusión al origen ‘chino’ de la pandemia. Dicho de otro modo, esto sería equivalente a que Felix González Torres colocara en lugar de caramelos, ositos de peluche de orangutanes africanos en alusión al origen africano del SIDA. El otro problema que presenta las galletitas de la fortuna es que vienen con mensajes incorporados lo que lleva al análisis de qué tipo de mensajes están siendo incorporados. Uno al azar es el siguiente: ‘tus esfuerzos serán exitosos’. El caracter individualista y liberal le da una dirección al debate sobre cómo reponerse a la pandemia que es absolutamente neoliberal posicionando al mercado como la fuente de valor y no de críticas. A esta altura, cabe preguntarse si lo que están haciendo es correcto respecto de la memoria de Felix Gonzalez Torres . Dicho de otro modo la idea en principio parece buena pero la ejecución intermediada por un criterio neoliberal y de manipulación de la corrección política acaba siendo otro capítulo del arte de la porno miseria al que nosotros venimos refiriéndonos en este blog desde hace tiempo y oh sorpresa… uno de los artistas convocados para este proyecto es ni más ni menos que Gabriel Chaile.

En este sentido, no sorprende que el proyecto haya llegado a un comedor comunitario en la Boca gracias a los auspicios de Sonia Becce curadora de la retrospectiva de González Torres en el Malba en el 2008 y en el Muac de México en el 2010. Precisamente por esto no sorprende que Becce haya convocado al artista de la porno-miseria por excelencia a hacer esto en la puerta de uno de los comedores comunitarios de dicho barrio. Las galletitas fueron instaladas el 25 de mayo en diferentes lugares y mañana domingo serán respuestas en esos mismos sitios. Recordemos que las mismas suponen ser tomadas por el público y consumidas lo que tambien plantea ciertas cuestiones respecto a la utilización promocional y publicitaria del legado del obra de un artista es decir de si se está tomando el concepto de un artista muerto para repetirlo en un nuevo contexto que es considerado análogo pero que en realidad acaba incorporando su potencial critico dentro de un discurso canónico de corrección política.

Sonia Becce no se equivoca al decir que la obra de González Torres tiene una pertinencia increíble con el tema del racismo ya que ese artista era latino e integró el grupo activista Group Material, vinculado al activismo del SIDA en Estados Unidos. Sin embargo la relación entre activismo y arte en el caso de González Torres fue diferente a la que estableció el Grupo Material y es precisamente por eso que se abre. La idea de Gonzalez Torres era la de hacer la referencia mucho menos explicita para trasladar la militancia a un plano más intimo. Esta codificacion de la obra de Gonzalez Torres como panfleto del mercado del arte invierte el proyecto original sobre sí mismo y lo desvía de su sentido original feminista de que lo personal es politico. Otro capitulo del oportunismo de la porno miseria. J A T

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES CON Dolores de ARGENTINA Y SU RENUNCIA AL PREMIO ITAU