Inigo Philbrick es ese inglesito que se convirtió de la noche a la mañana en el niño maravilla del mercado de arte en Londres y luego en Nueva York. Montó una galería de arte espectacular en NYC, apareció en todos los diarios y revistas en los que hay que aparecer, lo que tocaba lo convertía en oro. En las redes uno puede encontrar mucho sobre él.

El tema es que montó un esquema Ponzi con cuadros de millones de dólares hasta que algo salió mal. Lo buscaron hasta en el culo del mundo y lo encontraron en la isla de Vanuatu en el Pacífico. Así como estaba, en traje de baño y alpargatas (sic) se lo llevaron de las pestañas a Guam (territorio americano). Casado con (o unido a) una argentina, Francisca Mancini, con la que tiene una hija.

Francisca y su hermana Pía (fundadora de un supuesto partido político on line para gente joven, a quien la Comisión Fulbright le está pidiendo que explique qué hizo con la plata de una beca que le otorgó) son hijas de “Pelada” Herrera, ex mujer maravilla de las mesas de dinero de Buenos Aires en los 80 y 90. Buena coleccionista de arte y última pareja de Tatato Benedit.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES CON DOLORES DE ARGENTINA Y SU RENUNCIA AL JURADO DEL PREMIO ITAU FRENTE A LA DECISIÓN DE ESTE BANCO DE NO ACTUALIZAR EL VALOR DE LOS PREMIOS AUN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS