ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ANCHOITA

¿Qué esperábamos? ¿Qué la cuarentonga vaya a terminar bien? ¿Qué “el estamos ganando” de Don Porfirio no se asimilara con el José Gómez Fuentes, por estos días, hace 38 años? Los comentarios que vamos leyendo en el blog van en el mismo sentido: hay que prepararse para la rendición amigos. Rendirnos ante la realidad de que este, u otro gobierno fruto de nuestra sociedad embrutecida con ahínco, no pueden administrar ni la curva de Samborombón.

Don Porfirio, más conocido entre sus pares de la política como “Cacho Cuarentena”, se subió a la moda europea, porque le afloró ni más el ser nacional para, de paso, tratar de administrar la curva que más le asustaba: la inflacionaria. Al pedo, porque el descalabro económico tiene en estas pampas su propia dinámica. Y ahora que vino el frío y nos tuvo pelotudeando 100 días sin aumentar los testejos pero armando un albergue Warnes en Tecnópolis y alimentando a los varones del PJ bonaerense con la caja de Acción Social, volvemos a fase 1 para poder igualar más y mejor pero en el territorio de la pobreza. Sin escuchar a los curas villeros, que vienen advirtiendo cuál es la realidad en el conourbano, ni a los que todavía les queda una neurona y le dicen que hay que ponerse a producir algo, que los muertos no son muchos ni son gente sana, sino de edad avanzada y con otras patologías previas al COVID-19. El puto virus, depositario de toda la mala praxis y la ignorancia supina de la clase política argenta, de un lado y del otro del espectro ideológico.

Para colmo Cacho, se la agarra con los “Runners” y te transfiere a la culpa a vos, mientras se pone a pelear con su jefa por lo bajo, mientras ella juega a la señorita maestra en las sesiones del Senado y le da aire al compañero Guillermo Moreno para que lo esmerile al presidente, eso si: con doctrina peronista pura y dura.
El desenlace está a la vista: allá por septiembre y octubre, con los primeros vientos primaverales, nos liberan del encierro y ahí vamos a comprobar cómo la curva, la inflacionaria, se dispara al carajo al compás de la descomposición social y entonces asistiremos a un nuevo descalabro nacional en manos, esta vez, de la versión rock progresivo de nuestra incorregible clase dirigente.

EL LANPODCAST DE ESTA SEMANA ES CON DOLORES DE ARGENTINA Y SU RENUNCIA AL JURADO DEL PREMIO ITAU FRENTE A LA DECISIÓN DE ESTE BANCO DE NO ACTUALIZAR EL VALOR DE LOS PREMIOS AUN EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS