Una de las esculturas que el recientemente fallecido Carlos Regazzoni realizó para un espacio público porteño fue robada de día y sobre la transitada avenida Libertador, en el barrio de Retiro.

El hijo del artista recordó que la pieza robada, llamada El Principito, formaba parte de un conjunto de objetos que su padre hizo hace 20 años y después fue poniendo en la calle. “Conmemoraban la epopeya de Antoine de Saint Exupéry y del ferrocarril”. Al respecto dijo: “Te aseguro que todavía no caemos en la cuenta, porque francamente no lo podemos creer”, dijo el heredero ante la consulta de cómo se sentían tras el robo.

Te lo cuento así, mientras se lo estaban robando, los testigos creían que eran los recolectores de residuos. J A T