ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE JUAN

Algunas personas se conmueven ante el dinero y otras, ante el poder. La Bolocco pertenece al segundo grupo: De Fujimuri a Menem con escalas en Pinochet.

No creo que haya sido una cazafortunas, en vez de eso, pienso que la tarada imagino que el rol de primera dama era la cúspide del ascenso social, lo cual denota una escasa imaginación de su parte.

Su ambición desmedida se vio mermada ante su falta de timing: Casarse con Menem era una buena inversión a principios de los 90, no a comienzos de los 2000. Para esa fecha, ni Adriana Brodsky le atendía el teléfono al devaluado turco.

Ese error lo termino pagando muy caro y hoy su legado es el de ser la chilena mas linda que se garcho al argentino mas feo.