ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE PIPPO LANARTS

La última vez que pasé por un baño público fue en 1995 cuando 3 melenudos de Brigada me detuvieron en una razzia al voleo en Constitución para llevarme al destacamento de Seguridad Ferroviaria del 1° piso queriendo intentar que entre a una celda, a lo que me negué de entrada.

Nada que no pudo solucionar un llamado al juez de turno de Tribunales con Habeas Corpus correspondiente, y que fue resuelto en menos de 1/2 hora con final felíz y agentes de la ley tratando de ser amigables en cuestión de segundos.

Muchos que llevaron después de mí no corrieron la misma suerte, fueron encerrados en una celda común con un estado de derrumbe calamitoso y con olores nauseabundos.

A partir de aquel momento nunca más pisé por una tetera.