ESTE TEXTO ES DE FABIO

Más allá de esto, aunque a mí no me interesen, siento que este tipo de gay como Pepito Cibrián es necesario para que no esté todo tan normalizado. Sobre todo Pepito -percibo que Oro es nefasto- con su trayectoria en el teatro, con su madre, su padre, su impostación, su séquito, etc. La desesperación del gay, hoy en día, por encajar, es muy grande, mayor que la de épocas donde ser puto era ser lo peor. Paradojal o no, es así. Ahora no hay locas, hay “machos pasivos” que buscan “chota”.