Como muchos de Ustedes notaron, la actividad de este blog quedó suspendida (al menos de mi parte) al final del fin de semana debido a que, literalmente, casi muero. Cuando digo que casi muero no estoy usando un eufemismo sino que ví que mi cuerpo se transformaba en algo totalmente fuera de control. Todo comenzó cuando decidí tomar con el estomago vacío y habiendo comido muy poco el día anterior, mi medicación para HIV, un antibiótico, una pastilla con unas vitaminas y un Paracetamol. Recuerdo que cuando comencé el tratamiento del HIV mi médica dijo que tuviese muchísimo cuidado con mezclarlo con cierto tipo especifico de substancias con las que son abiertamente incompatibles. Debo confesar que así como eso me fue dicho, no le presté demasiada atención y nunca tuve problemas hasta ayer. El otro problema fue el packaging de la caja de Paracetamol que no decía claramente que era una mezcla con Ibuprofeno al que soy extremadamente alérgico. La combinación fu, tal vez, la peor experiencia de mi vida.

Lo que sentí fue que mi cuerpo era abrazado por una especie de electricidad que me impedía mover lo que era sintoma de que ese vinculo entre cerebro y cuerpo había comenzado a romperse. En ese momento, uno toma conciencia que si la muerte tiene una forma esa es la de la naturaleza avanzando sobre la mente. Uno cree que controla la naturaleza pero como seres humanos no somos sino naturaleza. Fue ahí cuando entendí que no podía entrar en pánico por lo que comencé a respirar y esperar que pasaba pero esto aceleraba. Una de las características de mi personalidad es que en crisis extremas, paso automáticamente a la calma. Sin embargo, esto que sentía variaba en intensidad y me impedía respirar por lo que me colocaba en terreno desconocido. Mi primera reacción fue llamar a emergencias pero tras un intento no me pude comunicar. Ademas, al menos en Inglaterra, uno habla con una telefonista que empieza a hacer preguntas para ver si la emergencia es realmente una emergencia. Sin embargo, el problema con ese método es que el que está padeciendo la emergencia no puede responder en los términos que esas preguntas son preguntadas. Decidí marcar la ultima llamada que era de un vecino, conocido de Narcóticos Anónimos, que en un momento pude considerar como material para amigo pero en su momento rápidamente lo descarté. Luego me hizo un favor y lo reconsideré pero nunca llegamos a amigos.

Su nombre es Peter y fue él quien hace unos años en una comida en Londres me había hablado de Saint Leonard’s, un barrio de Hastings, lugar que ya había visitado con mi ex Stephen y con madre, en una de sus visitas. Fue asi que estando Rogerio de visita y habiendo yo decidido que no quería vivir más en Londres, decidí venir a buscar un departamento y mudarme. Peter es una de esas personas que funciona en dos cambios. Cuando te ve hace grandes planes que siempre son poco atractivos porque vienen cargados de demasiada intensidad. Por ejemplo: ‘Vamos a ir a ver esa pelicula que es espectacular y despues te quiero presentar a tal y tal que van a estar con tal y tal en un lugar que tenés que conocer sí o si’. Esto se da de frente con mi habitual ‘Vamos al cine y despues a comer algo y chau’. Desde ya todas las intensas promesas se desvanecen rapido. De hecho, el dia en el que tras mudarse a esta ciudad me invitó a ir al cine, lo llamé antes de salir de casa y me dijo que ‘se había olvidado’ y que tuvo que ir a Escocia a visitar a su familia que habia tenido un grave problema. Obviamente le dijo que no se preocupara por dejarme planteado y que pusiera toda la energía Le pregunté si todo esta bien y no tuve respuesta hasta meses despues que se ofreció en un gran gesto a irme a buscar al aeropuerto cuando volví de Brazil en medio del lockdown. Ese es Peter. Grandes gestos, por un lado,y falta de previsibilidad por el otro. Esto no genera los fundamentos suficientes como para construir una amistad y lo que pasó una vez que llegó a mi casa abre todo un area muy rara de la etica humana.

Volvamos al momento de mi eventual muerte. Estaba en mi cama sin poder moverme. De hecho, tras darme cuenta de que había tomado todas esas pastillas, muchas de esas, especificamente prohibidas de ser tomadas en ayunas (la de HIV tiene que ser tomada con al menos 500 calorias de comidaq), fui al horno a poner un fish and chips y me fui a recostar Fue ahi cuando empecé a sentirme mal al punto que minutos despues sabia que no tendría modo de caminar hasta el horno para sacar la comida que habia puesto a preparse. Fue por eso que tenía que llamar a alguien que estuviera lo suficientemente cerca y esa misma mañana Peter me había llamado para preguntarme cuando nos encontraríamos. Le pedí que llamara a Emergencias antes de salir y viniera para mi casa lo antes posible. Caminando serían como máximo quince minutos. Debo decir que en la enorme intensidad de la crisis que yo estaba atravesando podia percibir momentos en los que la crisis para luego subir en intensidad. Antes que llegara me acomodé como pude en el sofá literalmente ahogandome y respirando en la posición del caballo del Guernica de Picasso, pidiendo, por favor, que hiciera que la Ambulancia llegara. Sin embargo, lo primero que dijo me descolocó (todo esto mientras yo sentía que moría) ya que no habiendo estado anteriormente en mi casa, tuvo ftuve tiempo para elogiar mis cuadros y ‘el arte’ de mi casa, en general. Tras eso comenzó a hacer ‘cosas’ y no me quedaba claro que eran. Era como si ordenara cosas fisicas para poder lograr cierta claridad en su cabeza. De entrada, y estando yo en la situación que estaba, algo en Peter no estaba bien. Sin embargo, a mi esto me importaba poco porque lo único que quería era que si algo me pasaba los médicos estuvieran a distancia de salvarme. Pero no tardó mucho en quedar claro que la llegada de los medicos eran algo que a él no le parecía relevante lo que quedó en evidencia cuando dijo: ‘You don’t want the police involved’ y agregó: ‘Lo tuyo es un ataque de pánico así que respira tranquilo y relajate’. Peter asumió demasiado rápido que estaba teniendo una sobredosis o, mejor dicho, que habia tomado muchas drogas y que yo creía que era una sobredosis. Por lo que, en espera de que yo me tranquilizara (todo esto en su imaginación y sin prestar atención a la persona frente suyo literalmente haciendo autocombustión), se fue a comprar comida. Esto significa que me dejó sólo durante una sólida media hora. En ese tiempo, pensé que la muerte era una posibilidad muy real pero tenía la esperanza de que los paramédicos llegarían de un momento a otro. Pero Peter no había llamado a emergencias. Al volver con toda una serie de delicias en su ya característico ‘grand gesture’ y digo esto porque cuando me fue a buscar al aeropuerto en la crisis del Coronavirus, me esperó con una bolsa con todo tipo de comida, practicamente sin tener relación. En ese momento me pareció un gesto muy solidario que en Inglaterra la gente no tiene aunque raro. Lo cierto es que cuando trajo la comida del supermercado, comenzo a prepararla como para que coma y todo se normalizaría. A esa altura, este señor tenía un nivel de negación alarmante. No podía ver que yo estaba viviendo una crisis que necesitaba ayuda profesional inmediata y, había llegado a la conclusión de que llamar a los paramédicos era algo innecesario o, aún peor, contraproducente. A esa altura yo tenia miedo de paralisis o algo asi porque este relato puede llevar a pensar que yo estaba viviendo una situación preocupante que con un poco de esfuerzo y control mental podía desaparecer. Lo que yo estaba sintiendo es que mi cara hervía y que mi pecho iba a explotar, las piernas estaban firs y no las podia mover y los brazos se me endurecían. Yo estaba pensando en un peligro de parálisis o algo así, sin entender demasiado de medicina. Al menos, eso era lo que yo sentía. Mi sistema nervioso estaba siendo comprometido. Fue entonces cuando oí que esnifó sobre mi mesa Saarinen y eso confirmó algo que yo, en realidad, noté desde el momento que entró a casa. Este hombre estaba totalmente puesto. Fue tambien ahí cuando me di cuenta que habia cometido un terrible error y que tal vez este tipo es uno de esos adictos que viven mintiendo sobre su adicción, en un estado permanente de psicosis y logicamente, lo primero que hizo fue venir a casa para proyectar su estructura mental sobre mi realidad. La palabra en inglés que creo es ideal para el adicto de cocaína es ‘unconcerned’. Es como que lentamente les come la dimensión moral y se vuelven amorales. Esto hay que combinarlo con la naturaleza etica de cada persona. En mis años de consumo, lo que me caracterizó es que nunca perdí esa preocupación por el otro. Sin embargo, hay gente que entra en piloto automático y muy pronto son zombies carentes de espíritu.

De principio a fin la crisis duró dos horas y algo más. Pero hasta intentar alimentarme como si fuera un anciano, el no habia llamado a Emergencia sin jamás dejarlo totalmente claro. A ese punto comencé a rogarle que los llamara ya que no me podía mover. De pronto, llama y oigo que le dice a la telefonista que le hacia las preguntas de rigor que yo estaba ‘un poco nervioso’. Si en Inglaterra se dice eso a la persona de emergencias es para tener una larga conversación sobre nada para finalmente no venir. Yo sabía que había algo raro en mi cuerpo y eso no tenia que ver con lo mental. Fue ahi cuando empece a gritar con desesperacion para que la telefonista escuchara la crisis. En ese momento, el me pidió que me calmara y cerró la ventana de mi casa para que la gente de la calle no me escuchara. A esa altura estabamos frente a una very English death. Si te morís no grites, no sea cosa que molestes al vecino. Sin embargo, tras su retorcido sentido de la etiqueta había una obstrucción de la ayuda que necesitaba. Esta persona pasó de llenar mi heladera a negarme ayuda porque el no quería, en su estado, tener que enfrentar a los médicos de emergencia y responder las preguntas o como dijo en un principio: ‘You don’t need the police to get involved’. En otras palabras, la locura del momento es que la persona que simplemente tenía que llamar a Emergencias de su casa y venir a tomarme la mano mientras llegaban, estaba convertiendo su paranoia en diagnóstico de salud mental en el que lo mío no era real sino mental por lo que, dado (y solo porque) yo estaba paralizado por la crisis, él me aisló e incluso dijo in a very English way: ‘being rude is never the way forward’. Cuando esto me quedó claro yo no tenía un problema sino dos por lo que le pedí el teléfono en el que seguía respondiendo preguntas de la telefonista de manera demasiado relajada. Se negó. Junté fuerzas, me levanté, le pegué a very Argentine cachetazo y le saqué el teléfono para finalmente responder las preguntas de la telefonista que eran del nivel de: ‘Usted siente que le falta el aire?’ y yo ya a esa altura mientras moría, le dije: ‘Seriously?’. Una vez que corté, a los gritos le tuve que decir que tirara todo lo que tenía encima o se fuera ya mismo. Ante mi sorpresa lo tiró o, al menos, eso creo.

Finalmente, llegaron las dos paramédicas con el policía. Los tres tuvieron tambien el tiempo suficiente para comentar sobre la decoración de la casa y el arte. Esto, en una sociedad clasista como la inglesa define el modo en el que la oficialidad te trata. Hicieron todos los controles de presión, corazón, etc; para luego meterme en la ambulancia. Los datos del cuerpo claramente no coincidian con lo que pasaba a nivel del sistema nervioso. Me llevaron al hospital para más análisis y no sorprendió que Peter no se subiera a la ambulancia. Cuando llegamos al hospital, mi respiracion volvió casi instantáneamente a la normalidad y para cuando las enfermeras me entrevistaron antes de ver al doctor, la crisis había pasado. El horror duró desde la ingesta de los medicamentos hasta llegar al hospital. Pero fue una pesadilla vivida en varios niveles. Me hicieron quedarme un par de horas para asegurarme de que todo estuviera bien y fue ahi cuando llamé a Peter y le dije que en algun momento deberiamos hablar sobre lo que pasó porque según el médico el real peligro estuvo en la primera hora. Le dije que lo ví sniffear pero lo negó y lo adjudicó a mi supuesta ‘psicósis’. Le dije que lo ví y que sentí que todo habia sido real pero qué es la realidad despues de todo. Por lo pronto, si en problemas, no llames a Peter, por las dudas. J A T