ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SANTY DE LA SELVA

No creo que sea una cuestión de “ahora” o “antes”. Siempre hubo “locas” y “machotes” siempre los habrá…creo que más bien pasa por donde está puesto el ojo ahora. Antes la loca era la que llamaba la atención, cuando las cosas a nivel social estaban menos aceptadas, cuando no había tanto terreno ganado en cuanto a la tolerancia ante lo gay (porque es lo que esta sociedad da actualmente, es tolerancia, no aceptación). La loca era la que visibilizaba el mundo homosexual, mientras los machotes seguían en el closet – escondidos, pero estaban ahí. El ojo social se posaba en la loca, porque la loca es una versión drag de lo homosexual. La loca era la homosexualidad amplificada y actuaba como megáfono haciendo oír la voz de muchos que no se animaban a hablar. Actualmente, hay más tolerancia, la loca ya no llama tanto la atención, es parte del paisaje… se ha ganado más terreno… las nuevas generaciones de gays son percibidos dentro de ciertos círculos como algo trendy… tener un gay cerca es cool, Rupaul’s Drag Race es cool, la marcha del orgullo es cool… ver a James Charles maquillado es cool… Flavio Mendoza es cool … Martín Cirio es cool … que una celebridad salga del closet es cool… (hablo de la imagen de lo gay que se construye en la sociedad, no de los individuos particulares) La imagen del gay cool se volvió la norma… En ese contexto, los machotes se sienten menos amenazados y pueden salir del closet siendo cool (pero creo que esto pasa solo con las generaciones anteriores, las nuevas generaciones no tienen tanto drama porque están menos neurotizados con estos temas). Pero esto es Argentina, y aunque lo gay sea cool, lo es para la vista y no para el gusto, porque sigue dando asquito que dos chicas pasen de la mano o que dos chicos se den un beso… claro, asquito da en las grandes urbes y en ciertos círculos sociales… la realidad es otra en el interior del país donde esas mismas cosas son motivos para moler a golpes a los gays, donde los valores heteronormados siguen teniendo peso.

Por otro lado, sigue también vigente – en la cabeza de los gays mayores – esta distinción entre los gays militantes (locas) y los que en este blog se llaman gays normatizados. Muchos creen que el “verdadero” gay debe ser la misma loca de antes, que tiene que salir con todo su arsenal gay a mostrar al mundo que el gay es gay y tiene que militar y estar siempre en el lado opuesto de todo, porque es minoría oprimida, que, si no milita lo gay, es un gay traicionero a la causa, hay una vehemencia casi talibana u “homonazi” (haciendo eco al término “feminazi”) sobre la homosexualidad. En la otra punta del arco iris, en cambio, están los que viven su vida sin militar y no llevan la homosexualidad como una gran carga sobre sus hombros, intentan llevar una vida más o menos tranquila y haciendo uso de lo que la sociedad actual les ofrece – algunos derechos reconocidos, tolerancia (y que fue ganado por los militantes activistas más que nada) sin llevar lo gay por delante como un estandarte, sin sentir que son primero gays y luego personas, sino sintiéndose personas gays. Desde ambos lados hay homofobia. El gay militante odia al gay normatizado porque lo siente como traidor, vendido, adormecido, manipulado, poco iluminado… y el gay normatizado odia al gay militante (la loca) porque siente que representan una imagen distorsionada a la sociedad de lo que es ser gay, y que posiblemente haya sido esa misma imagen la que causó rechazo en las sociedades de años atrás, o porque sienten que no tienen valores porque se muestran como promiscuos, abandonados, sin reglas… En ambos casos, son prejuicios ante estereotipos de “lo que debe ser lo gay y lo que no” y ninguno es mejor o peor que el otro, los dos bandos sufren y gozan y ríen bajo un mismo arcoíris.

Sobre los machos que buscan chota… eso no tiene nada que ver con ser gay o no. Tiene que ver con estímulos puramente físicos… No creo que un macho que busca chota sea lo opuesto a Cibrían… tener sexo anal (usando o no un pene) no es sinónimo de ser gay… es el siglo XXI… Cibrián representa una cultura (particular) de lo gay… y confrontar eso con el sexo puramente físico es poco feliz… Además, aclaremoslo, un “macho que busca chota”, no busca cualquier chota tiene una muy específica en mente… hay muchas cosas en juego… Más que problematizar sobre el gay normatizado y el gay expuesto, me parece que se está haciendo referencia a un cambio de la percepción de lo masculino y eso no tiene que ver con la cultura gay, tiene que ver con cambios en la percepción de los géneros y los roles y con los morbos y fetiches que emergen ante cambios sociales (como podría ser el feminismo masculinizado que lleva a una masculinidad feminizada en una lucha hiperbolizada de derechos de géneros que se da actualmente)

No sé si Cibrián es útil o no a las nuevas generaciones gays… porque representa una imagen de lo gay que está pasada de moda. En ese sentido el gay que representa Cibrián es un gay sobre normatizado, tan normatizado que ya ni molesta, porque es la imagen de lo gay que la sociedad actual digiere.
Siento que las nuevas generaciones de gays no necesitan la militancia agresiva para ganar terreno en lo social (salvo aquellos que crecen en ambientes politizados en los que la militancia es la única respuesta que conocen o que le es dada), hacen lo suyo de otro modo…Son los gays mayores los que siguen molestos y siguen creando brechas entre los homosexuales y entre los homosexuales y los no homosexuales. Las nuevas generaciones la tienen mucho más clara. Es cierto que los gays mayores fueron pioneros y derribaron muros… pero no todo es llevarse las paredes por delante. La sociedad cambió y las nuevas generaciones tienen otras formas menos neuróticas de tomar lo que sienten que les pertenece, y no está mal… Normatizado o loca…. Da igual ¿Cómo se pretende que la sociedad sea menos homófoba cuando en la comunidad gay existe tanta endohomofobia?