ESTO TEXTO NO ES MIO SINO DE MATIAS WAIZMANN

Compartí con Federico Baeza uno de los talleres de arte a los que asistí, hace 20 años: Cromos (continúa vigente) , cuya directora es la señora Edith Matzen de Hirsh y cuya docente de dibujo y pintura era Susana Raffo. Varios años estuvimos compartiendo ese espacio, 5 hs por semana, los días viernes ( creo que de 15 a 20 hs), nosotros dos y la docente. Lo conozco bien. Pocas veces le escuché la voz y nunca llegué a conocerlo: era un gordito tranquilo ( siendo descriptivo, no discriminatorio, y no necesito aclararlo nunca más, si me conocen) , sonriente, de perfil muy bajo, cero expuesto y con buena onda. Esta versión me parece realmente extraña comparada con aquella más fantasmal, oculta, enmascarada, posiblemente egoísta… Lo que sé que el que escribe jamás tranzó con este medio. El arte para mi fue un gusto y un gasto (sumada a la satisfacción del hacer), fui basureado o castigado por factores económicos sobre todo, camuflados por ideologías políticas clasistas, simplemente para justificar acciones injustas de poderosos eternos. Hoy el señor Baeza es ese poderoso y lógicamente perdurará como tal. Llegan para no irse “nunca más”. El eterno “nunca más”… Todos saben lo que sigue. Solo dije eso. Un abrazo y que sigan los fracasos.