ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LELE

Esta mina y la médica Sabrina Critzmann están currando de lo lindo con un taller llamado “deconstrucción alimentaria” donde le enseñan a un montón de conchudas que si le dan una vainilla al bebé lo pueden matar, llenándolas de culpa y metiéndole en la cabeza que todo lo que los pibes tienen que comer debe ser casero y orgánico aunque tengan un trabajo de 11 horas al día fuera de casa y un sueldo de empleada. Un peligro esta gente y los medios que las palanquean.