ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE M.G:

El concurso de letras del Fondo de las Artes está en sintonía con la peste que trajo la gestión, valga la justiciera y mejor oportuna comparación. Nunca esa organización estuvo en tan paupérrimas manos. Hicieron del Fondo de las Artes un baldío cultural donde los perros hacen caca y nadie se hace cargo de los soretes.

Lanzaron un programa millonario de becas donde miles de artistas no pudieron participar porque el sistema de inscripción anduvo muy mal. La única idea que se les ocurre es repartir plata y lo hacen pésimo. Ustedes lo entienden? Fue indignante ver cómo iban borrando de las redes los comentarios de los artistas que con razón expresábamos nuestro fastidio porque no podíamos inscribirnos. Va de nuevo, les dan un presupuesto millonario (450 millones de pesos) para repartir y lo hacen mal. Se entiende o no? Basta ver las redes la infinidad de quejas.

Han reducido a la cultura a un lugar marginal, en el campo de las políticas asistencialistas. No se trata de negar las dificultades que atraviesan los distintos actores del mundo de la cultura, ni siquiera negar que muchos de ellos han caído en una situación económica crítica, desesperante, y muchos caerán en la medida que la pandemia continúe, se trata de, como en los países serios, – que no abundan, vale decir – que realmente valoran la cultura y a quienes se desarrollan en ella, de darles un lugar preponderante y estratégico, en la primera línea, para enfrentar este momento histórico y sobre todo, para que ayude al país a salir adelante, recreando y restableciendo con ideas y diversas iniciativas, todos los lazos vitales de nuestro pueblo. El Fondo de las Artes es un botón de muestra de la ineficiencia y la incapacidad suprema de una gestión sin brújula que condena a la cultura a un lugar marginal, chiquitito, irrelevante, donde la única idea es repartir plata, haciéndolo mal sin ningún plan estratégico complementario. El reparto de la plata por el reparto mismo, como si tuviésemos una fuente inagotable de dinero para repartir y no hubiese un mañana con y sin covid en qué pensar. Hay gente que sólo se puede mirar los pies y hay gente que también mira el horizonte, esa es la diferencia entre los capaces con una estrategia de futuro y los inútiles.

El lugar que se le da a la cultura marca a fuego el presente y futuro de los pueblos. Acá decidieron darle un lugar marginal, cuando la cultura debería estar sentada en la mesa chica discutiendo cómo afrontamos este presente, cómo salimos y cómo hacemos de este país un lugar mejor para vivir. M.G.