ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE MARTO GARCIA

Siempre pensé que en Argentina la amistad tenía una fuerza especial por los niveles de desarraigo general que dejaron las migraciones internas y externas… frente a poca familia, poca raíz y poco refugio, las amistades son fundamentales en nuestros mundos atados con alambres.

Es lo que más extraño de mi país. Tengo amistades de todo tipo, especialistas en diversos temas, buenas escuchas según el problema, una variedad para elegir. No en todos lados crecés con personas cuyos hogares e historias son completamente diferentes al tuyo y aún así se desarrollan sentimientos de fraternidad reales.

Pero también es cierto que hay muchos roles que puede jugar la amistad según el tipo de vida: la gente casada suele tener un solo grupo de amigos (con tendencia a ser de toda la vida), una mejor amiga y no mucho más (por eso se divorcian y se les desarma el mundo).
Para las personas sin familia tipo , la amistad cubre muchos más campos: desde quienes te cuidan cuando te enfermás, hasta amistades del laburo con quienes te quedas haciendo las birras después, los fans de algo, los grupos políticos, los del grupo de teatro, las amistades de la noche, etc….

El tema es si la amistad tiene la fuerza de los vínculos familiares para aguantar las partes más duras de la existencia compartida. Algo de la elección la hace interesada y transaccional, antes que amorosa. Lo mismo que la hace libre la hace frágil, y trabajosa por momentos.
Debo reconocer que me impresiona la gente sin amigos, gente que solo tiene familiares y pareja. Esta es la más obediente, normativa, conservadora y previsible de toda la calaña humana.

Los amigueros seremos más frágiles, pero tal vez por esa presencia de la fragilidad nos reconocemos en la interdependencia como en la libertad. Y aunque nos desvelemos seguido preguntándonos si mañana los amigos van a a estar ahí para agarrarle la mano a uno si se termina de venir abajo el mundo, tal vez esa incertidumbre nos haga mejor gente, o por ahí no más nos termine convirtiendo en tremendos pedazos de cínicos forever.