ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE PEPO

Hay gente que, en serio, vive dentro de una pelicula que filman en su cabeza. Y vos, (te guste más o menos), ahí sos actor de reparto. Durante años uno lo acepta por boludo, por costumbre o porque parece algo inofensivo. Y como prefieren la eficiencia a largo plazo antes que la intensidad, tampoco son de romper mucho las bolas.

Pero el día que te salis del guión, ahi vienen los “consejos”. Es como si de repente les metieras de contrabando una persona real dentro de su mundito, y eso no se agradece.

Con la mayor caradura son capaces de decirte lo preocupados que están por vos, aunque te hayas ganado el Nobel la semana pasada. Del Nobel ni te van a hablar porque “eso no es lo importante”. Es más: si los apurás, eso es parte del problema.

Ahora resulta que tu hybris te precipita sin remedio en el fondo del tacho existencial y vos, como el cornudo, sos el último en enterarte. Pero, pa qué están los amigos.

Por supuesto, te auguran un camión pasandote por encima si seguís en esa. Y uno se pregunta qué carajo hizo mal y sobre todo, quién irá manejando ese camión.