ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SILVA

Me pasa exactamente lo mismo, durante años desee tener un grupo de amigos de esos que te ves todos los fines de semanas con muchos planes. Hasta que lo tuve y me sentí asfixiada, acepte que no es algo para mí. Mi tolerancia máxima en grupo va disminuyendo con el paso del tiempo. Esos asados interminables donde no se para de hablar me agobian, me dejan con jaqueca. Cada tanto, muy de vez en cuando puedo sostenerlo, pero disfruto mi soledad, mis silencios. Ni te cuento las reuniones familiares, que por suerte, en mi caso son muy pocas pero así y todo me parecen insufribles, tiempo perdido, charlas vacīas, de esas también ni bien llego me quiero ir.