ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE MORENO

No se pueden creer esas baldosas!!!

Son como una cuerda atada al cuello. “Siempre juntos”.

Cada vez que se atraviesa la puerta de la casa tener que leer eso. Lo que tiene que pagar este hombre. Y supongo que en lo único que piensa es en la próxima cornada.

Hasta daba ternura oír como arreglaba los horarios de la agenda para sus escapadas.

Qué miedo! esta mujer es capaz de postrarlo con tal de no asumir la separación!