Durante este fin de semana estuve teniendo conversaciones con gente cercana a la Fundación ArteBa y a Ama Amoedo y he llegado a una conclusión: la mafia del amor se ha fracturado. El mundo del arte está en shock y lo imposible ha ocurrido ya que a Ana Gallardo, Gustavo Bruzzone, Esteban Tedesco y a mí, de pronto, nos une el espanto de ver que se ha designado como Presidente de ArteBa a alguien que en su cuenta de Instagram demuestra no sólo una insoportable falta de elegancia intelectual (si se tiene en cuenta que está a cargo de una consultora internacional) sino que sus posts son un catálogo de sexismo, clasismo, misoginia, homofobia (internalizada en este caso ya que me cuentan que fue pareja del poeta Ariel Schettini) y la lista continúa. A esta altura y tras ver varios posts de su cuenta de Instagram no hay duda de que Lynch es ese tipo de grasa que solo puede ser generado en ese antro tribal llamado ‘clase apellidada argentina’ caracterizada por la falta total de educación, sentido del buen vestir y pésimos cortes de pelo.

Sin embargo, a esta altura de los acontecimientos, hay dos grandes cuestiones a dilucidar: las razones de la renuncia de Ama, por un lado y las razones para designar a alguien como Lynch, por el otro. Tanto la renuncia de la nieta de Amalita como la designacion de su sucesor tienen algo en común que es que en ambos se suspende la razón. Digo esto porque en mi primer post erré al acusar a Ama de usar el eufemismo ‘razones personales’ para encubrir una salida del país por razones tributarias. Lo cierto es que si un tipo con la experiencia de Prat Gay quien le administra la riqueza recien le aconsejó mover su dinero ahora, debería echarlo ya que esos movimientos fueron hechos por las grandes fortunas argentinas hace, por lo menos, siete años. No hay modo de que la renuncia de Ama esté relacionado con su fortuna ya que con los asesores que tiene debe estar recontraresguardada desde hace por lo menos un lustro. Esto me obliga a volver sobre mis pasos y revisar mi segundo argumento que es el de la ‘estafa’ a los galeristas que pagaron sus stands y les devolvieron los montos pagados originalmente en dolares en pesos con valor de dolar oficial a la fecha de la devolución. En un contexto como el actual, ese tipo de destrato puede dejar a algunas galerias fuera de juego. Pero si esa es la razón, por qué en lugar de renunciar, no hizo público el problema para permitir que se resolviera de una manera u otra.

Así, a medida que avanzaba el fin de semana me fui dando cuenta de que los cambios en ArteBa pueden resumirse de la siguiente manera: sale la carismática Ama Amoedo, entran al directorio dos pejertos con colecciones paupérrimas como Brun y la Lorenzo, a quienes solo les interesa figurar y se introduce como vice a una peligrosa Grobocopatel representante del nuevo dinero argentino para, finalmente, designar como Presidente a un impresentable con obvios problemas de aprendizaje y con un CV que demuestra estar flojísimo de papeles. A esa altura la pregunta era obvia: si Julia Converti era la mano derecha de Ama por qué no presentó la renuncia? Qué rol tuvo Alec Oxenford en todo este proceso? Las respuestas a estas dos preguntas es que Converti, quien es responsable del maltrato a los galeristas en lugar de ver peligrar su lugar (como correspondería si Ama tuviera los ovarios bien puestos) lo tuvo confirmado inmediatamente y nunca se le pasó por la cabeza renunciar en solidaridad con ‘su amiga’. Por su parte, Alec Oxenford sacó de la galera una comisión de ex presidentes para aumentar su influencia sobre la estructura burocratica cuyo mantenimiento es lo que verdaderamente le interesa a él, a Frias, a Converti, y a la estructura burocrática históricas que, a esta altura, se ha convertido en la verdadera razón de ser de la existencia de esa feria que por eso mismo comienza su proceso decadente.

Habiendo dicho todo esto, la conclusión es simple: Ama no renunció. La echaron. Lo que vemos es un golpe de Estado orquestado por Alec Oxenford y Julia Converti quienes la designaron por lo naif e influenciable pero que con la llegada del COVID y de problemas reales que comenzaron a poner en peligro la subsistencia no sólo de la Fundación sino del sector para que la misma supone proveer vieron peligrar la estructura. En ese nuevo contexto, Ama comenzó a hacer preguntas y demandar cambios presionada por sus amigos galeristas y artistas con quienes tiene una relación más que fluida. Fue allí cuando la estructura la aisló y ninguneó hasta que le dijeron: ‘si querés, andate’. Entonces, Ama tuvo una oportunidad histórica de cambiar el rumbo de ArteBA pero no se animó por cobarde. Los cercanos a Ama dicen que ella no quería echar gente (que no quería dejar a Converti y su estructura burocratica en la calle) lo que no sólo no la justifica sino que hace más grave su decisión de asumir un cargo para el que no estaba eticamente capacitada para tomar decisiones dificiles ya que esa misma estructura burocratica que Ama ‘solidariamente’ no quiso alterar es la que ni dudó en poner la integridad de las galerías en peligro devolviendoles el dinero pesificado. Lo que queda claro es que ArteBA es una empresa y Ama se resistió a reconocerla como tal. Fue designada por inocente y su renuncia es tambien producto de esa inocencia. El problema es que eso tuvo un costo que fue la generación de un vacīo aprovechado por aquellos que se benefician con una salame como Lynch y un halcón como Grobocopatel en una institución que define lo que tiene y lo que no tiene visibilidad en el mundo del arte argentino.

Pero si Oxenford es el factotum de estas movidas, permitaseme hablar un poco de Oxenford ya que sus intervenciones institucionales desde hace decadas se caracterizan por una soberbia que hace que todo lo que toca acabe disolviendose en el aire de manera inexorable. Recuerdo cuando a principios de la decada del 90 me invitaron a una reunión en el Club del Progreso. Era el lanzamiento del Grupo Sophia bajo los auspicios de Domingo Cavallo. Oxenford, cual Robespierre, tomó la palabra con ese sentido de self-entitlement que solo a gente como él le pertenece en un país como la Argentina y con su precario cerebro educado en un MBA en Harvard para juntar inversores para un proyecto emprendedorista pero incapaz de analizar lo gestaltico de una situación cultural (ni hablar la de un país), dejó en evidencia de que lo único que le interesaba era manejar a todos los asistentes. Desde ya que esa fue la única y ultima vez que asistí a esa reunión y Oxenford estaba fuera del juego político antes de empezar. He just don’t have it. Algo parecido ocurre con su golpe contra Ama ya que su soberbia se vuelve a interponer así como el maltrato de Converti convergiendo en la designación de ‘otro idiota funcional’. La diferencia entre la inocente Ama que no solo produce unicornios como artista sino que parece creer que existen en la realidad y el perverso de Lynch es que Ama despierta ternura y afecto mientras que Lynch despierta indignación y haberlo designado pensando que siendo lo boludo que es se lo puede controlar mas que a Ama es un típico acto de soberbia excesiva à la Oxenford que acaba, como en el Grupo Sophia, costándole su lugar. Este blog lo viene diciendo hace años: Oxenford es el más grasa de todos lo que deberia poner a las boludas de Nosotras Proponemos como Mariela Scaffati en alerta tras prestarse a posar en su cuenta de Instagram a cambio de una ‘comprita’ colgadas en la escalera de su mansión inelegantemente exhibida en Instagram en tiempos de crisis (vale decir que me tomé el trabajo de decirle personalmente que es una pelotuda vía Whassap).

El problema real es que la Vice es una Grobocopatel, un tipo de nuevo empresariado argentino que ve al mundo del arte como una oportunidad ya no de posicionamiento social y status sino para el lavado de activos lo que podria colocar a ArteBA en el siguiente nivel tambien advertido por este blog practicamente desde su creación. Una pregunta posible sería si se dejó a Oxenford y a Converti creerse que son Macron y Merkel a sabiendas de que Lynch era descartable para dejar a los buitres Grobocopatel a cargo de la Fundación? Quién es el verdadero cerebro de la Fundación ArteBA si es que tiene uno? O simplemente es un grupito de nenes a quienes se les dió demasiado lugar y han llegado al limite de sus capacidades? J A T