ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SPIEGEL

Mantener a una aristocracia de cineastas medio pelo cuando hay seis de cada diez chicos que crecen bajo la línea de la pobreza es inmoral. Si se tiene que poner a contraste el poner a lavar platos o en un cubículo a un grupo de personas no muy talentosas, o bien empujar a otros con más talento al sector privado (siempre que les interese su propuesta) o permitir que un grupo importante de personas no pueda recibir la asistencia estatal que requiere, pocos dudarían de que lo primero es un precio mucho más adecuado a pagar. Eso por decir una de las tantas cosas que hay que ordenar en cuanto a prioridades para la plata que el estado despilfarra, aunque bueno, ya con los jubilados se siguió la tendencia del macrismo, saqueando ya sin disimulo y a mano armada a los que aportaron.