ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

En el país hay mucha gente que hace películas por fuera del INCAA y no hacen películas con Suar y Francella, algunos con relativo éxito, otros con nulo pero ahí la llevan. Está Mariano Llinas, como también Tetsuo Lumiére, que es un tipo que hace un cine muy personal, una especie de Ed Wood criollo, pero menos ingenuo. Es más, casi todas las películas que se ven en el BARS, el Festival de Cine Buenos Aires Rojo Sangre) no pasan por el INCAA, porque el terror no es un género que suele entrar dentro de lo que el INCAA elige. Son autogestión básicamente.

Ahora, lo que no entiendo del planteamiento de Mariano es que espera hacer cine como en el capitalismo, pero no quiere la estructura que tiene la industria del cine en el capitalismo. No sé si alguien le dijo que en Hollywood existe el SAG (Screen Actors Guild, o sea el sindicato de Actores) y los directores, así como los guionistas y los técnicos también tienen sus sindicatos, que establecen una tarifa legal para las contrataciones. De ese piso en adelante, se hacen todo tipo de arreglos y solo unos cuantos, muy grosos, cobran de las ganancias. Las ganancias quedan para los productores. Los demás cobran el sueldo pactado, tenga éxito o no la película. En Hollywood se empieza una película teniendo el dinero para la producción.

Otra cosa es que un productor o un director muy loquito se gaste todo eso sin terminar la película, que también pasa, pero la gente empieza con sus salarios definidos y pagos. Eso de no cobrar y ver luego qué pasa si la película es exitosa pasa en contextos universitarios o muy precarios. El resto vive del cine y cobra su salario. ¿Que pasa después? Esa es una preocupación de los productores, el estudio y los inversionistas privados. Pero acá no tenemos ni estudios, ni inversionistas privados, así que muchas de esas funciones las asume el Estado, pensando que a través de la redistribución de impuestos específicos y créditos al sector audiovisual puede mantener a flote una producción constante. Pero el cine en ningún lado, salvo Bollywood, se financia solo con la taquilla. El capital privado arriesga en Hollwood porque sabe que la plata que pierde con algunas películas en la taquilla, la recupera con lo que hacen los tanques y toda la venta de DVDS, licencias para streaming, canales de aire, juguetes y demás. Esa estructura acá no existe y probablemente no va a existir.