En el día de la fecha Américo Castilla firmó un artículo en Infobae protestando por la Decisión Administrativa 1428/2020 mediante la cual el Ministerio de Cultura de la Nación el 10 de agosto pasado derogó el cargo de Director Artístico del Museo Nacional de Bellas Artes creado por Decreto Presidencial de Nestor Kirchner y concursado en el 2017. El cargo fue ganado por la Licenciada Mariana Marchesi lo que de por sí y, a primera vista, sorprende ya que que en el 2020 una Licenciada gane un concurso de esa magnitud sin un doctorado huele, por lo menos, a rancio. En cualquier país del mundo para ser contratado como curador asistente hay que tener un doctorado por lo que ni pensar lo que se refiere para estar a cargo de la Dirección Artística de un museo nacional de ese calibre.

No quiero que se me maliterprete ya que Marchesi tiene un CV adecuado, por ejemplo, en sus propias palabras: ‘Soy investigadora del Instituto de Teoría e Historia del Arte “Julio E. Payró”, en la UBA, donde me especializo en Arte Argentino y Latinoamericano de los años sesenta y setenta; y en el estudio de museos e instituciones. Soy profesora de Historia del Arte en el Instituto de Arte “Mauricio Kagel” de la UNSAM. Desde 2002 integro el grupo de investigación independiente sobre “Exposiciones de arte argentino y latinoamericano. El rol del museo y las exhibiciones en la escritura de la historia”. Entre 1997 y 2011 participé en el Área de Investigación y Curaduría del Museo Nacional de Bellas Artes, con distintos proyectos y exhibiciones. Entre 2014 y 2016 fui curadora del Museo de Arte Tigre. Además, soy miembro de la Comisión Directiva del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA) y de la Asociación Argentina de Críticos de Arte (AACA). Coedito las revistas Caiana. Revista académica de historia del arte y cultura visual y Blanco sobre Blanco. Miradas y lecturas sobre artes visuales. Presento mis investigaciones en congresos y publicaciones académicas nacionales e internacionales’. Solo tiene una publicación y participante como editora con un capitulo. Esto no es suficiente para reclamar autoridad sobre un area del conocimiento ni mucho menos naturalizar su reclamo al cargo de Directora Artista del Museo Nacional.

Meco Castilla ha sido y es un rosquero viejo. En su articulo procura poner en cuestion una gestión en cuyo condicionamiento seguramente tiene algún interés. En esta designación participó Andrea Giunta quien sigue extendiendo su radio de influencia aunque por su falta de consistencia no puede mantener y lo cierto es que un Museo como el Bellas Artes necesita de una mancomunion entre la Direccion General y la Dirección Artistica que de no existir, ameritaba la eliminación del cargo que, de ninguna manera, es ilegal si las autoridades así lo consideran.  Castilla manifiesta que: ‘Resulta paradójico que las máximas funciones en el ámbito de patrimonio del Ministerio de Cultura de la Nación estén a cargo de excelentes investigadoras del arte, pero que se desestime a esa profesión al desjerarquizarla cuando más se la requiere’. Esta es la logica del gobierno de cientificos y ya sabemos cuales son las consecuencias. Estas dos ‘excelentes investigadoras’ nombraron a Baeza a cargo del Palais de Glace y nada garantiza que tengan la mas minima idea de la gestión cultural. J A T