ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE LJO

Pero aquí hay varias cuestiones que vos no tenés en cuenta:

1. Hay muchas películas argentinas que generan dinero.No todas, pero sí un porcentaje, así que tampoco es una caja tirada a la basura necesariamente la que invierte el INCAA.

2. Llevar gente al cine no implica necesariamente calidad. Si le dejas el cine sólo al mercado lo que va a sobrevivir va a ser muy poco diverso y hacer una película increíble no es garantía de nada. Aparte ¿Increíble a los ojos de quién? A mí me parece increíble Lisandro Alonso, veo riesgo y calidad artística en su trabajo, aparte es un tipo que siempre tiene entradas a los festivales internacionales, pero no lleva público a los cines, ni teniendo a Viggo Mortensen como protagonista.

3. El cine, como la televisión, forjan la identidad del país, construyen memoria, crean puestos de trabajo y muchas cosas más. Un país sin cine y sin televisión es un país que exilia a sus artistas y llena sus pantallas de productos extranjeros. En esas condiciones la clase artística termina migrando, como le pasa a los bolivianos, los uruguayos o los paraguayos.

4. La competencia de los productos de USA es brutal y desleal. Incluso elimina a aquellos productos nacionales que generan rentabilidad y lo hacen a propósito. No es una competencia fácil la de los majors internacionales.

5. Mucha gente es prejuiciosa frente al producto nacional y no pasa sólo acá. Pasa en todos los países que no son USA, Bollywood, Korea y Francia. Hasta en España la gente habla mierda de su cine y los productores se quejan del poco apoyo.

Por todo eso, el Estado financia películas y la idea es que debería financiar aquello que no va a ser financiado por el mercado, pero que tiene valor cultural y genera las condiciones para que se forje una clase artística dentro del país. Y eso no es lo que dice la Ley argentina solamente. Es lo que dicen hasta las declaraciones de la Unesco sobre el valor cultural del cine. Y Argentina no es el único país con partidas estatales para el cine, sí es uno de los que más aporta en la región y tiene un Instituto que genera sus propias partidas, pero en cine invierten desde la ciudad de Nueva York hasta la región de Renania en Alemania y las menciono porque he visto películas financiadas por esos gobiernos locales. De Alemania vi Lore. Con partidas de la ciudad de Nueva York están las películas de Alex Ross Perry.