ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SPIEGEL

No creo que mucha de la crítica se enfoque en qué NO debe haber fomento alguno del estado al cine nacional, sino que más bien es un “lujo” si se quiere, en cuanto a lo que el estado debe ofrecer. Esto es relevante cuando al día de hoy hay gente sin techo en medio de las heladas, o sin una cloaca dónde verter las heces de su baño (quedando muchas letrinas en zonas urbanas), o incluso también cuando tenemos una deserción escolar en el nivel medio que ronda la mitad de los alumnos que ingresan a dicho nivel. Hay demasiados privilegios que se instalaron sin el país contar con los mínimos e indispensables cimientos para que esto no sea discutido. En Argentina todos quieren armarse su “quiosco” y el INCAA, como muchas instituciones “autárquicas” que el estado financia terminan siendo un nido de nepotismo, amiguismo y lamidas de orejas para lograr algo. Pasa acá, en CONICET, en Universidades, como también por lo visto en museos y otros ámbitos donde el estado (que es un reflejo del país en un todo) mete la mano.