ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SANTI DE LA SELVA

Es un fenómeno interesante ver cómo los lectores del blog interpretan y psicoanalizan a Rodrigo…. en su propio Blog, y hablan de él como si el no los leyera Rodrigo quiso esto o lo otro, Rodrigo tuvo tal o cual intensión… El único que sabe qué quiso ser y que no quiso ser es Rodrigo.

Pienso que si Aduriz está en un Cañechat es por algo. Y pienso que la entrevista tuvo el resultado que debía tener. En esta entrevista Rodrigo representa a la institución artística y Arduriz, claramente, es anti institución, en ese sentido, ya de partida, no iba a haber un diálogo, en todo caso pudo haber habido una confrontación, o bien un silencio o un, no sabe no contesta, para no confrontar y a la vez mantener la postura anti institución. Las preguntas de Rodrigo eran desde la institución “arte” a pleno, y Arduriz no elabora obra desde los preceptos institucionales (aparentemente), no es necesario que haya un concepto, una reflexión o una fundamentación, tampoco que haya un proyecto a futuro que determine una carrera. La obra de Arduriz es más bien eyaculatorio, es catártico, es tensión acumulada que de repente explota, en la forma que le quede más a mano. Creo que la entrevista fue coherente. Si Arduriz respondía las preguntas de Rodrigo desde una postura académica, su concepto de arte se destruye y pasa convertirse en pose. Los “no sé” y las indiferencias de Arduriz fueron las respuestas que este tipo de arte debe tener.

Para mí, el resultado de la entrevista fue que Rodrigo validó el arte de Arduriz desde lo institucional, ya que los Cañechats son el espacio de validación – además del blog – que tiene Rodrigo. Y funciona, porque hoy hablamos y deliberamos sobre la obra de Arduiz, el arte necesita una respuesta – el arte que necesita venderse requiere una respuesta buena, el arte que no es para el escaparate comercial puede sobrevivir (e incluso sustentarse) con las respuestas negativas. El Cañechat sirvió al arte de Arduriz en un modo que ese arte lo necesita.

Uno de los mayores talentos de Rodrigo siempre es detectar cuando algo está pasando y creo que hay algo en Arduriz que me recuerda al arte anti institución de Leonardo Greco con las ratas y sus enojos, no el arte anti institución de Pablo Suarez, sino ese otro que es de un arte que nace y vive en la calle y aunque las instituciones lo quieran coptar, se resisten.