ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SANTY DE LA SELVA

La crítica, independiente o no, es parte de la institución del arte, por ende, Cañete, en la entrevista, asume el rol de institución. Además, Cañete no es cualquier crítico y todos lo sabemos, si Cañete te nombra… hace ruido. Por otra parte Rodrigo abordó la entrevista interpelando desde aparatos teóricos específicos que articulan con el arte desde un punto de vista institucional. No sé si Rodrigo es vanguardia o no – de hecho, en el mundo se habla del fin de la crítica de arte y se cuestiona su vigencia desde que los curadores salieron a escena – o sea que no creo que haya crítica de “vanguardia”, sobre todo porque no es el lugar de la crítica ocupar esas posiciones. Más que de vanguardia yo me atrevo a decir que Rodrigo es el único crítico real. En el país hay muchos historiadores, sociólogos, filósofos, psicólogos y estetas hablando y escribiendo sobre arte, eso no es crítica, es opinión informada.
Además, hablar de “vanguardia” en el arte en pleno siglo XXI es mínimamente irrisorio, sobre todo en Argentina, donde nunca existió un arte de vanguardia, sino de reta-guardia (guardia retardada, cuando la guardia notó el enemigo, la batalla ya había terminado). Cuando en el mundo hubo guerras del arte, Argentina solo jugó a los soldaditos y se auto inventó una gesta patriótica del arte que nunca fue real. El relato de la “vanguardia argentina” funcionaba cuando la gente tenía menos acceso a la información y se quedaba con lo que los medios locales les contaban, actualmente tenemos acceso a lo que pasa afuera y sabemos que todo lo que hoy aquí se llama vanguardia es un eco de lo que ya pasó en otra parte, pero regionalizado. Acá nadie va a ser vanguardia jamás porque no se enseña a los artistas a pensar el arte como génesis o poiesis, sino como mímesis y desde ahí, ya está todo dicho…. además, antes de poder pensar en vanguardias, Argentina debe dejar de caminar de espaldas y caminar de frente, el luto no resuelto, la exacerbación mórbida por el pasado y esa fijación neurótica de echarle sal a las heridas todos los días para no dejar de sentir no son el camino hacia una vanguardia… Argentina tiene un estancamiento barroco en la estética, romántico en el discurso, y setentero en las ideologías…. todo lo que se crea en Argentina son reversiones derivativas de alguno de esos 3 momentos y nunca avanza de ese punto y no va a avanzar hasta que madure emocionalmente, es imposible pensar en una propuesta realmente original y única que se imponga globalmente. Nota de color, la palabra vanguardia no se utiliza más para referirse al arte disruptivo, salvo cuando se habla del arte de entre guerras en un contexto muy particular, ya que el concepto de vanguardia artística en sí es discutido (pero aquí seguimos pensando en el pasado y nos aferramos a la idea retrógrada de vanguardia como signo de avanzada).

La entrevista con Aduriz no es una entrevista de Para Ti, particularmente me importa muy poco quién es Aduriz como persona, o si se hace el duro o no (ya que eso no me aporta nada a como recibo su propuesta y su discurso artístico). Tampoco juzgo el éxito o fracaso de Rodrigo como entrevistador porque no es el punto. Aduriz produce hechos estéticos y Rodrigo interpela sobre ellos, las respuestas que da, o no da, Aduriz son elementos para leer e interpretar lo que hace. Es muy ingenuo pensar que un artista va abrirse completamente ante un crítico de arte que lo está grabando y es más ingenuo pensar que lo que dice el artista siempre es sincero y es la verdad… Nadie puede saber con quien fue más o menos sincero Aduriz… si con Rodrigo o en las otras entrevistas… tal vez, con personas con menos herramientas intelectuales, Aduriz puede sostener un personaje alrededor de su obra y de sí mismo, y con Rodrigo, no le interesó o no pudo hacerlo ¿Cómo saber cuál Aduriz es el real o el personaje?

Personalmente rescato muchas cosas de la charla. Y lo que me pareció más valioso son las reacciones de los lectores del blog, que dejan al descubierto muchas de sus cuestiones personales proyectadas en Rodrigo y en los personajes nombrados en el blog.

Respondiendo puntualmente a algunas cosas: “Rodrigo no fue lo que esperábamos que fuese”… qué significa eso? Yo creo que este blog no está para llenar las expectativas de nadie… y el momento en que Rodrigo comience a actuar en conveniencia con lo que “sus lectores requieren de él” se va todo al carajo. Luego.. “…no era un artista y/o que su obra no tuviera valor”. Creo que eso habla más de una lectura personal de las cosas que de lo que es Aduriz como artista… están todos los prejuicios de la institución artística retratadas en 2 oraciones. “El fracaso de una entrevista puede falsear la percepción que llega al espectador sobre una persona”.. Reitero ¿cómo saber cuál es el falso y cuál es el real?… Aduriz es esta charla más las otras…. más lo que no dijo en ninguna otra…. fracaso? desde qué punto de vista? si lo que se espera es quilombo, sí, eso no pasó, si lo que se espera es que el entrevistado se abra como una flor en primavera, tampoco ocurrió… Varias cosas, primero no creo que las cañechats sean “entrevistas”, son diálogos, lo cual es un formato diferente con objetivos diferentes. Luego, si un diálogo es un “fracaso” quiere decir que quien oye no tiene las herramientas para leer entre líneas o para leer lo que se comunica más allá de lo verbal, Esto no es un podcast donde solo tenés audio y las palabas son el único medio de comunicación … además de lo no verbal comunicacional, los silencios y las omisiones dicen mucho… “Me parece que Rodrigo no pudo descubrir y mostrarnos al entrevistado”.. no, es un cañechat, no es Café con Canela, ni una nota del Reader’s Digest… Para ver ese tipo de entrevista está Canal A o el espacio de arte de Levinas en Lanata Sin Filtro… Personalmente creo que uno de los talentos que más caracteriza a Rodrigo es su capacidad de poder encontrar puntos de enlace y establecer puentes entre esferas conceptuales y teóricas distantes entre sí y lograr un nuevo punto de vista que no todos logran percibir, eso es lo rico de las cañechats, poner las lecturas de Rodrigo frente personas y hechos particulares. Yo creo que eso estuvo presente en la cañechat porque es algo que se da naturalmente, ya que Rodrigo es así al confrontar. La crítica de arte que hace Rodrigo difiere a la de los demás en que no le dice al espectador lo que tiene que ver o sentir, sino que abre puntos de vista y propone lecturas diferentes de la obra, que ayudan a construir la semiología de la obra en sí, y revela cosas de la obra que ni los artistas mismos notan. La crítica de arte real ayuda a construir significados, pero para eso se requiere un talento y no solamente certificados o buena retórica. Más que talento es una maldición, porque requiere colocarse en un lugar muy sensible internamente, y eso tiene su costo.

Rodrigo vio en Aduriz algo, que algunos lectores del blog no pueden ver porque se quedan esperando el show… No estoy seguro si a Rodrigo, en este momento de su vida, le interesa la confrontación gratuita. Creo que la confrontación en el blog, actualmente, Rodrigo la delega a los lectores, amplificando los comentarios que quedan en los post… y no creo que Rodrigo amplifique solo aquellos comentarios con los que él concuerda, creo que al amplifica para abrir el debate, para que se hable de un tema (No es “Intrusos en el espectáculo”). Es cierto, que hay temáticas particulares con las que Rodrigo confronta, pero se van tamizando en algunas muy puntuales y personales. La gente cambia… y es genial. Antes Rodrigo se ponía en bolas en un video frente a Liniers… no creo que hoy tenga interés en ese estilo de comunicación., pero, sin embargo, se permite un diálogo más relajado como el que tuvo con Aduriz donde da un espacio al diálogo, o al silencio y lo respeta…. Los últimos diálogos que nos viene mostrando Rodrigo no son con metralla, son con reflexión… y si “Rodrigo no fue lo que esperábamos que fuese”… será porque Rodrigo hoy es otro …

Solo reflexiono… no intento ponerme en defensor de Rodrigo ni ponerme en su “intérprete” porque creo que ninguno de nosotros lo conoce realmente como para hacer ese tipo de declaraciones… Tampoco lo hago con Aduriz, por los mismos motivos. Es más lo que desconozco de ellos que lo que sé sobre ellos… y lo que sé sobre ellos, tal vez tampoco sea lo que son, sino una máscara, o una armadura, o un muro. Ante tal desconocimiento, no me queda más que respetar a ambos y rescatar lo que sí nos dan auténticamente de ellos mismos: Aduriz, su propuesta, Rodrigo sus lecturas.