ESTE TEXTO ES DE NORA FISCH

Hola. Frente a la saña crítica masiva que se desató en las redes hacia arteBA (más allá del tema puntual que lo gatilló), a título puramente personal quisiera recordarles que estos años la feria fue el motor esencial del mercado del arte local y como tal funcionó muy bien para muches: permitió que un influjo de fondos importante llegue a los bolsillos de artistas (de TODES? No, posiblemente no va a ser nunca el caso ni lo es en niguna parte del mundo), lo que les habilita seguir produciendo su obra (y viviendo!). Que ese influjo permitió a muchas galerías solventar los costos fijos de ofrecer muestras bien curadas y con material informativo de calidad al público general y de manera gratuita (cumpliendo su rol de producción de cultura, además del de comercialización: cultura gratuita y pública que se genera a partir de esfuerzos e inversiones privadas). Dinero que le permitió a las galerías trabajar en difundir y ampliar posibilidades para les artistas que representa.

Los programas de adquisición organizados por arteBA hicieron posible que artistas argentinas entren a colecciones de museos internacionales de primer nivel (no saben el gusto que me dió ver la obra de Fer colgada en el Tamayo, por ejemplo). Situación que posiblemente no hubiera sucedido de no haber sido organizados estos programas y haber contado con el filantrópico apoyo de quienes ponen dinero para que cualquier artista de este país entre a una colección de un museo internacional groso, sin saber previamente quien va a ser, que sea elegido libremente por la curadora de una institución. O sea ningún interés personal ni usufructo, ni pavoneo público ni en ningún chat, todo anónimo. Queremos más de esto.

En años recientes la feria escuchó el pedido de les galeristas y se fue poniendo más linda: paredes más altas, pasillos más anchos, juntas de los Durlock ya encintadas y pintadas (un pavada, pero a mí esa junta expuesta atrás de una pintura me hace sufrir), para que el arte argentino que se manifiesta en formato de pared o escultura pueda verse mejor. Y cada vez más dió contexto a otras expresiones como las perfos, el video. Frente a pedidos de les galeristas organizados en Meridiano fue redefiniendo sistemas de costos para que haya sectores dedicados a producciones más emergentes o intermedias.

arteBA comenzó una publicación que a mí personalmente me parece un enorme acierto, un registro de lo que pasa en nuestra escena, si no existiera, toda esta hiperactividad en la que estamos involucrades no quedaría compendiada en ninguna parte. En 30 años, si el planeta Tierra sigue existiendo y les humanes también, les historiadores del arte que ahora están trabajando en moldear sus chupetes van a estar muy agradecides (Nuevamente, puede registrar TOOOODOOO lo que pasa? No, ni sucede con ninguna publicación).

Que una institución se redefina y adapte a medida que pasa el tiempo? Por supuesto! Que deba intercambiar con la comunidad a la que sirve y escucharla y adaptarse? Claro que sí! (Y la rápida reacción estos días demostró que arteBA no es sorda. Las personas se equivocan, las instituciones se equivocan, lo importante es qué se hace con eso). Pero salir a denigrar y atacar masivamente sin reconocer importantes logros, avances y aciertos—por el placer medio morbo que otorga este deporte de redes con muchos fans en Argentina— yo no lo banco. Mirarse al espejo antes y hacerse preguntas. En fin, estoy en este momento rodeada de cajas de cartón y lío, en medio de una mudanza y no tengo tiempo de seguir con el tema. Pero quería dejarles con un consejo de vieja vizcacha: NO ESCUPIR AL TECHO.