ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE SABATEZ

Hace cinco años el blog era diferente, y se centraba mucho más en la crítica cultural, entendida ésta como lo que rodea al mundo de las artes visuales, espectáculos, moda, política cultural. Hoy día los tópicos se han amplificado en el interés general, la política partidista y ejecutiva, el medio ambiente y, por supuesto, la crítica a hijxs de yuta en su más amplia diversidad porque, claro está, aquí se puede decir.

Hay lectores que confrontan. Más arriba alguien dijo que se bloquearon a los que confrontan, y no, se bloqueó a quienes no aportan y además trollean, o atacan gratuitamente. Aunque, hay que decirlo, hay una enorme porción de gente así escribiendo acá. Tal vez porque no tienen nada mejor que hacer, o porque destilan odio y les echaron de otros espacios virtuales, o porque la internet es esto de sentarse a escribir creyendo tener la verdad universal.

En cierta forma, creo que el blog devino en foro, por la amplitud de temas tratados, y la variopinta fauna que circula. Me lamenta notar que ha subido la cantidad de comentaristas pero las propuestas o desarrollo de tópicos proviene de una minoría. Lo que alimenta al debate es, en general, personas refutando sin proponer alternativas, pero bueno… hay mucha argentinidad unitaria dando vueltas, pese a ser internet la sede.

Es una elección la del no dar pie a abrir la propia vida, en estos espacios del anonimato. Y si se hace y te saltan con consejos o veneno o chupaculismo, rompe las pelotas y recalculás (escribir, o contestar). Es autopreservación.

Y sí, la gente cambia, muta, y los espacios también. No es lo mismo que hace cinco años, es otra cosa. En lo personal, es un lugar al que cuando entro sonrío, me agarro la cabeza cuando se destapa una olla, me puedo expresar y, fundamentalmente, puedo leer, bucear en esa variedad, aunque no siempre comparta.

Pero la clave es comprender su mutación, y no esperar que sea lo que yo quiero. Ese egoísmo prejuicioso es el que la pudre, acá y en todas partes.