ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE TETRIS

A mi no deja de llamarme la atención que el negacionismo venga de los mismos lugares que la teoría conspirativa de la reducción de la población mundial. Y como todos tienen su teoría conspirativa hoy en día, yo tengo la mía: el negacionismo del virus, la antivacunación, el dióxido de cloro y la homeopatía (por sí sola, ya que como complemento a la medicina clásica sería inocua) son relatos malthusianos encubiertos para los que de verdad esta fase capitalista quiere muertos, es decir, a los que los mandan a no vacunarse ni vacunar a sus hijos, chupar cloro e ir a la tiradora de cuero en vez de al hospital.

Si querés meterte mas en el agujero de conejo, son discursos que penetran mas fácil en gente poco educada, poco preparada, pobre, necesitada de creer en algo (porque incluso creer en una gran conjura mundial, siendo horrible, es creer en algo en vez de creer en nada), justo cuando nos dirigimos hacia un mundo de automatización, del “internet de las cosas”, sin trabajo manual, sin obreros, un sistema que va a necesitar pocos trabajadores muy calificados, mayormente universitarios y nativos digitales.

Lo que muestra hasta ahora el covid es que es muy contagioso pero poco letal, sin embargo los grupos de mayor riesgo son los mayores e inmunodeprimidos, en otras palabras, pobres sub-alimentados, viejos y enfermos. Pero incluso esto es secundario, porque el virus se utilizó muy bien para acentuar mas las diferencias entre primer y tercer mundo y concentrar aun mas la economía en menos manos, porque es obvio que las naciones con infraestructura adecuada así como los grandes capitales son los únicos de su respectivo sector (privados y estatales) que pueden amortiguar tantos meses de economía paralizada. Se me ocurre que Elon Musk y Jeff Bezos deben estar enamorados del covid, no deben querer que termine jamás, ellos ganan mas que nunca y en algunos años las multinacionales estirarán sus tentáculos a los vacíos del mercado donde alguna vez, antes de la cuarentena, hubo muchísimos pequeños propietarios.

No sé, digo.]