Este vergonzoso y poco imaginativo substituto digital de la ‘Gala del Museo Nacional de Bellas Artes’ (ver desde el minuto 33) confirma que lo único que le queda a ese grupo social es cierta vocación por recibirse de abogados para acaparar los cargos notariales y de ‘firmas’, por un lado , y que, por el otro, han viniendo sus habilidades han venido reduciendose a una competencia de papas en la boca sin mayor profundidad cultural que un par de anécdotas mal contadas. El acceso a este video costó 10 mil mangos y como resultado, la directora Fiona White tuvo que renunciar. Es un ca chi va che. J A T