ESTE TEXTO NO ES MIO SINO DE ANDRETOR

Los sanatorios y clínicas privadas son empresas que pagan mal y sobrecargan al personal sanitario. Lo digo con conocimiento de causa. Diagraman al personal como quieren, agregan horas extras y maltratan a quienes se niegan a ser explotados. En un sanatorio de esta ciudad una enfermera estaba embarazada y aún así estaba trabajando en plena pandemia. Resultado: parto prematuro y ella a UTI. Hace unos años, el dueño principal (ya fallecido) ordenó que los enfermeros reciclaran los guantes descartables. ¿Por qué será que un trabajador de la salud se convierte en cómplice de algo así? La mayor parte del personal esperaba la oportunidad para irse a salud pública porque la cantidad de pacientes a cargo era menor y las condiciones laborales eran mejores. Obviamente eso cambió con el COVID 19.