Como es de público conocimiento, el festival Lollapalooza ha sido reprogramado para noviembre del 2021. En un contexto normal, y teniendo en cuenta que aquellos que compraron sus entradas a principios de año ya permitieron a los organizadores especular con ese dinero durante todo este tiempo, la devolución debería ser inmediata. Pero sólo es necesario mirar las instrucciones para el reintegro y lo complicado que todo ha sido hecho para lograr la devolución que es casi necesario contratar un contador para lograrlo.

Finkelstein ha retenido por más de seis meses el dinero de aquellos que compraron sus entradas y pretender retenerlo hasta el año que viene. Un caradura. J A T