El 17 de Noviembre de 2017, Salvator Mundi, una pintura supuestamente pintada por Leonardo da Vinci salió a remate en Christie’s. En dicha ocasión, varios comenzaron ofertando pero al pasar la barrera de los 200 millones quedaron sólo dos compitiendo a través del teléfono. Uno de ellos parecía bastante normal en sus ofertas pero el otro, subía las suyas de saltos de veinte millones. Este último estaba desesperado por poseer la pintura y la terminó poseyendo al precio de 370 millones de dolares. Terminó siendo, al día de la fecha, la pintura más cara de la historia.

Parrish

El origen de la misma está muy bien documentado aunque no hay certeza de que sea esa específicamente. Originalmente comisionada por Luis XII de Francia, entró luego en la megacolección de Carlos I de Inglaterra posiblemente a través de su esposa Henrietta María. El comprador en Christie’s fue rápidamente identificado (posiblemente por los servicios de inteligencia norteamericano) como Mohammed Bin Salman, el Principe heredero de Arabia Saudita quien es mas que probable que la haya adquirido para transformarla en la estrella de un futuro museo en su reino. Es difícil evitar la ironía de que quien es el guardián de la Mecca haya sido quien más pagó por una imágen de Jesucristo.

La pintura en sí misma es lo que en el mundo Bizantino es conocido como un Pantokrator, osea, un Cristo bendiciente que levanta una mano haciendo la señal mientras con la otra sostiene un mundo transparente. Es una pintura de treinta por cuarenta centímetros lo que la hace dedicada a la devoción privada. Cristo nos mira en medio del sfumato que es el estilo que ha caracterizado al arte de Leonardo probablemente desde su Anunciación en Uffizzi. Lo que caracteriza al arte de este artista es la fusión entre idealismo y naturalismo a través de un nuevo tipo de uso del color que no es estridente sino casi monocromo. Hay un máximo de veinte pinturas conocidas por este pintor lo que es muy poco si se tiene en cuenta que de Raphael tenemos arriba de doscientas. De esas veinte que tenemos casi certeza son por Leonardo, solo nueve son a ciencia cierta de él. Lo cierto es que a este artista (quien muchos consideran más un inventor y un científico que un pintor) le aburría pintar por lo que hacía un prototipo y rápidamente se lo pasaba a sus asistentes por lo que de acuerdo a los cánones actuales de lo que es original y lo que no, es más que probable que  el original de esta pintura ni siquiera exista.

Morostini

La pintura fue descubierta por dos dealers: Robert Simon and Alex Parrish, en un remate menor en Nueva Orleans en el 2005 y la compraron a 1200 dolares. Es inevitable que al encontrarse con ella, se preguntaran si era una copia o el original pero la ,misma estaba tan dañada que la restauración le iba a quitar aún más autenticidad. Todo parecía equivocado pero la mano bendiciente tenía cierta excepcionalidad y fue eso lo que le interesó particularmente a Parrish. Si bien ambos pensaban que la misma era de un colaborador se la llevaron a una prestigiosa restauradora norteamericana que había trabajado con algunos de los mas importantes museos. Su nombres es Diane Morostini.

Fue ahi cuando la National Gallery de Londres se interesó y decidió incluirla en una mega-exposición que tuvo lugar en el 2012 y cambió el destino de esa pintura. En una reunión, el director de la institución, Sir Nicholas Penny dijo que la pintura era de Leonardo pero era muy consciente de que por sí sólo no podía tomar esa decisión por la que decidió convocar a los máximos expertos en Leonardo a que decidieran si era o no de su mano. Los cinco ‘grandes Leonardistas’ se reunieron en Londres en mayo de 2008 y decidieron que la pintura era efectivamente de Leonardo con la excepción de una historiadora del arte que pensó que no era de Leonardo sino de Boltraffio, uno de sus asistentes. Tras eso, a pesar de lo que se pueda creer, la pintura no encontró un comprador a 150 a 200 millones. Nadie hizo siquiera una oferta y la razón de esto es que, más allá de todo, la pintura estaba originalmente muy dañada y demasiado restaurada.

Rybolobyev a la derecha

Fue ahi cuando apareció Dimitri Ryboloviev, un plutócrata ruso que decidió hacer una colección de lo que él creía eran los más grandes pintores de todos los tiempos desde Da Vinci a Modigliani. Aconsejador por su art advisor Yves Bouvier, Dimitri se decidió a comprar la pintura a 127 millones pero pronto consideró que fue embaucado por él y Sotheby’s quienes se pusieron de acuerdo para hacerle pagar mas de lo que habría debido pagar. Fue allí que comenzó una serie de juicios que hoy son conocidos como ‘el Affaire Bouvier’. Como resultado de esto y, según él, angustiado por lo acontecido, el ruso decide poner al ‘Leonardo’ en el mercado y finalmente lo vende por tres veces lo que lo había pagado. Christie’s produce un catalogo basado en el del National Gallery de Londres poniendo delante de cada hito de procedencia la palabra ‘probablemente’ osea ‘probablemente’ en la colección de Francisco I y probablemente en la colección de Henrietta Maria. Al momento de su valuación, nada de esto importó.

Giovanni Antonio Boltraffio

Lo cierto es que hasta hoy no hay prueba concluyente de que la pintura sea por Leonardo. Hay demasiados argumentos en contra y lo más probable es que sea por un asistente. Tras comprarlo, Bin Salman guardó la pintura en un yacht  lo que es también muy raro y poco seguro. Lo cierto es que al día de hoy nadie sabe donde está esta pintura y no queda muy claro si la volveremos a ver. J A T