Mientras los precarizados miembros de la farándula caen como moscas en manos del Covid y otros, hacen lo propio en manos del inexorable oficialismo que, en medio del empobrecimiento generalizado y la desactivación de la economía, acaba convirtiéndose en el único capaz de distribuir privilegios y favores, un fenómeno particular esta ocurriendo y es que aquellos que ya vienen atravesando hace por lo menos un lustro la crisis de la mediana edad salen a ‘confesar’ su virilidad públicamente.

Desde ya, esta es una de esas cosas que cuando se confiesan es porque faltan pero lo que me parecen sintomático es como frente a una farándula carente de todo tipo de inmunidad osea con cuerpos muy pero muy permeables (es decir, penetrables) la reacción parece ser la de que sus cuerpos no solo son impermeables sino que vienen penetrando a otros, sin problemas. En cualquier caso, este es el síntoma de un grupo social literal y metafóricamente enfermo. J A T