Cómo conmemorar a aquellos que se van es algo que moviliza a los seres humanos desde comienzos de la civilización. Siento particular debilidad por esta amphora de figura negra de estilo corintializante (amarilla) pintada por el artista (de figura negra) más antiguo conocido; el pintor de Nessos del 620 AC.

Algo que los griegos querían hacer con sus dedicaciones funerarias es garantizar que el deseo, la libación y la plegaria fueran perpetuas. En cierto modo, la decisión de utilizar vasijas tenía como objetivo que las mismas estuvieron en movimiento permanente, como si pudieran girar hasta el final de los tiempos. Por eso no extraña ver motivos decorativos que connotan movimiento como olas, grecianos o, en este caso, la Gorgona siendo perseguida por Atenea, corriendo por los tiempos de los tiempos. Los lunares en forma de roseta generan las formas prepsicologicas que aluden a ese movimiento circular continuo.

Sin embargo, el eje de esta amphora es su cuello en donde encontramos una ofrenda votiva sacrificial que, al mismo tiempo, es un momento mitológico. Me refiero a Hercules degollando a Chirón, el centauro que quiso raptar a su mujer. El centauro es una figura casi humana y por lo tanto, extranjera. En el cuello hay también figuras intermedias pero no por ser extranjeros (no Griegos) sino por estar entre el cielo y la tierra (como para los Cristianos los angeles). Me refiero a los cisnes y las lechuzas. J A T